Ciclo de Conferencias sobre la Muerte en la Edad Media

MIGRAVIT_CartelCon motivo de la exposición “MIGRAVIT. La muerte del príncipe en la Edad Media” que actualmente se celebra en la sala de exposiciones del Archivo Real y General de Navarra, se ha programado un ciclo de conferencias que tendrán lugar en su Salón de Actos y en el Museo de Navarra durante los meses de febrero, marzo y abril. Todas las conferencias serán a las 19:00h. La entrada es libre hasta completar aforo.

El jueves 27 de febrero, en el Archivo de Navarra, tendrá lugar la conferencia de Eloísa Ramírez Vaquero, catedrática de Historia Medieval de la Universidad Pública de Navarra, que hablará sobre el corazón de Carlos II y su destino en el santuario de Santa María de Ujué, en una conferencia que lleva por título “¿En dónde espera el rey que descanse su corazón?: El uso político y simbólico de la evisceración”. Cabe recordar que el corazón de Carlos II se expone en estos momentos en la sala de exposiciones del propio Archivo de Navarra de manera que será una oportunidad única asistir a la conferencia y poder contemplar el corazón y su urna de madera.

El jueves 26 de marzo, en el Archivo de Navarra, la profesora de Historia Medieval Raquel García Arancón hablará sobre la muerte de Blanca de Artois, reina viuda de Navarra, en 1302, y la de su hija Juana I, reina de Navarra, en 1305, y la implicación en esas muertes de Guichard, obispo de Troyes. Su conferencia lleva por título “¿Dos reinas asesinadas y un obispo criminal?” y se enmarca en los últimos reinados de los reyes Capeto, reyes de Francia y de Navarra.

La última de las conferencias programadas en el Archivo de Navarra tendrá lugar el jueves 2 de abril y correrá a cargo de Isabel Ruiz de la Peña González, profesora de Historia del Arte de la Universidad de Oviedo, que disertará sobre “Recordar a las mujeres del rey en la Edad Media”.

Finalmente, el miércoles 29 de abril el Museo de Navarra acogerá la conferencia de cierre del ciclo, que impartirá Fermín Miranda García, profesor de Historia Medieval de la Universidad Autónoma de Madrid y director del proyecto de investigación Migravit, que hablará sobre “El teatro del poder en la Edad Media: La muerte como instrumento de propaganda política”.

Como complemento a las conferencias y a la propia exposición, se ha previsto una visita guiada realizada por Mª Teresa López de Guereño y Eloísa Ramírez Vaquero, comisarias de la muestra y expertas en historia del arte y historia medieval. La visita lleva por título “Un recorrido por cuatro espacios simbólicos de la muerte del príncipe en la Catedral” y se celebrará el sábado 28 de marzo, a las 11:00h, en la propia Catedral de Pamplona, con la visita in situ de los sepulcros de los reyes de Navarra Carlos III y Leonor, de los obispos de Pamplona Arnalt de Barbazán y Sancho Sánchez de Oteiza y del noble Pere Arnaut de Garro. Debido a que el aforo de esta visita es limitado, será necesario reservar plaza de manera anticipada en el número de teléfono 848 42 46 67.

Los Registros de Cuentas Medievales de la Cámara de Comptos

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en Archivo Abierto los registros de cuentas de la Cámara de Comptos, datados entre los siglos XIII y XVI, que comprenden un total de 570 libros, en papel y en pergamino, escritos en latín y en romance navarro. Estos registros ya se encontraban digitalizados y descritos para su consulta en los fondos del Archivo, no así a través de Internet. Se puede acceder a ellos a través del buscador, dentro del ámbito “Comptos”.

La documentación contable de la Cámara de Comptos, que en los próximos años se irá incrementando con el resto de documentación medieval del fondo, se une así a otra que ya ha sido objeto de publicación en el mismo buscador web, como la documentación de Rena, los documentos sobre la Guerra Civil en Navarra o la colección de documentos figurativos que recoge los conocidos repertorios de cartografía e iconografía histórica.

De esta forma, Archivo Abierto se consolida como el primer recurso disponible en línea para la consulta de fuentes primarias procedentes de los archivos navarros.

Los registros de Comptos

La aparición de los registros de cuentas en la administración navarra se debe a los monarcas navarros de dinastías francesas. Teobaldo I, el primero de ellos, impulsó la modernización de los procedimientos contables en la gestión y control de las finanzas públicas a la vista de los usos del condado de Champaña.

Aunque se conoce de manera indirecta la existencia de piezas fiscales para comienzos de la década de 1250, el primero de los registros conservados data de 1259 y el siguiente de 1266, ambos en pleno reinado de Teobaldo II. Durante el resto del siglo XIII y primer tercio del siglo XIV los registros, que se elaboraban con periodicidad anual, se conservan solo parcialmente.

Sin embargo, desde 1328 se han conservado con una asombrosa regularidad hasta alcanzar la cifra de 570 piezas en la denominada “primera serie” que abarca hasta el año 1512, aunque dentro de esa serie existen algunas piezas de centurias posteriores. La segunda mitad del siglo XV ofrece un menor número de registros, pero desde 1512, los de la “segunda serie” volvieron a elaborarse con rigurosa regularidad anual hasta el año 1836, fecha de supresión de la Cámara de Comptos de Navarra. Las piezas que han sido objeto de publicación en Internet corresponden por tanto al conjunto más antiguo de los registros de Comptos, datado entre los siglos XIII y XVI.

Los registros de Comptos eran piezas documentales que elaboraban los agentes y recibidores sobre los distritos territoriales a su cargo al finalizar el año contable. En ellos plasmaban los ingresos –la “recepta”– y los gastos a los que habían hecho frente –la “expensa”– y finalmente ofrecían el balance de las cuentas, todo ello tanto en dinero como en especie. Las cuentas se presentaban por cada uno de los distritos de la administración regia, desde las bailías municipales hasta las merindades, y también las elaboraban los agentes judiciales además de otros oficiales como el procurador real, el guarda de los cofres del rey o el tesorero. Todas las cuentas se presentaban ante la tesorería para su revisión y la elaboración de los balances definitivos. Debido a ese sistema de revisión, han podido conservarse, tanto los registros iniciales presentados por cada uno de los agentes, como los registros definitivos elaborados en la tesorería, lo que explica el elevado número de piezas documentales conservadas.

La creación de la Cámara de Comptos en 1365 por Carlos II no hizo sino consolidar un modelo de gestión que ya estaba perfectamente asentado y modernizado. Para entonces la administración fiscal actuaba bajo el mando del tesorero real, con los recibidores y los “oidores de contos”. Las ordenanzas promulgadas el 18 de febrero de 1365 por Carlos II de Navarra permitieron reorganizar la Cámara de Comptos como tribunal de fiscalización de las cuentas del reino, con personal específico, formado por cuatro maestros oidores y dos notarios, y unas atribuciones perfectamente delimitadas consistentes en el examen de las cuentas presentadas por los recibidores y por el tesorero real.

Los registros más antiguos, del siglo XIII, se elaboraban en soporte pergamino y se redactaban principalmente en latín, si bien para el siglo XIV el soporte fue paulatinamente sustituido por el papel y el latín por el romance navarro, la oficial de la administración del reino de Navarra durante la Edad Media. Con todo, pueden encontrarse algunas piezas escritas en lenguas de menor uso, como el francés. Los registros, escritos en letra gótica cursiva por los escribanos y notarios de Comptos, esconden en ocasiones alardes estilísticos de caligrafía, como ocurre con las cuentas elaboradas por el secretario real Jean de L’Escluse, que ornamentó las letras iniciales y adornó sus textos contables con multitud de figuras fantásticas.

Fuentes para la investigación

Los registros de Comptos constituyen una de las fuentes documentales más importantes para el estudio de la historia medieval del reino de Navarra. La mayor parte de los trabajos científicos publicados para dicha época los citan constantemente, tal y como demuestran las investigaciones realizadas por medievalistas como José Mª Lacarra, Ángel Martín Duque y sus discípulos.

Debido a su valor y riqueza informativa han sido objeto de publicación y transcripción íntegra en varias ocasiones, como ocurre con las ediciones críticas realizadas por la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza para los registros del siglo XIII y la más ambiciosa del Gobierno de Navarra realizada sobre todas las piezas contables conservadas hasta el año 1329, incluidas las conservadas en la Bibliothèque Nationale de Francia y los Archives Nationales franceses.

Desde el punto de vista contable, los registros de Comptos ofrecen con sumo detalle la evolución de las cuentas del reino, las distintas tipologías de ingresos ordinarios y extraordinarios y las peculiaridades en el pago de las pechas recaudadas en cada una de las localidades distribuidas a lo largo del territorio. La elaboración de las cuentas también permite conocer cuestiones como la evolución de la toponimia, tanto de los nombres de los pueblos como de los accidentes geográficos.

Del mismo modo, puede verificarse la evolución de los usos cronológicos a lo largo del tiempo, desde la Era Hispánica, que databa el transcurso de los años por un cómputo común a todos los reinos peninsulares, hasta los estilos que podían fijar el inicio del año en las fiestas religiosas de la Pascua de Resurrección, la Encarnación, la Natividad o la Circuncisión del Señor.

Gracias a la minuciosidad de las cuentas, pueden hacerse numerosas lecturas e investigaciones sobre infinidad de aspectos, no solamente contables, sino sobre cuestiones como el ejercicio de la justicia, la defensa del reino, los oficiales administrativos, los dominios jurisdiccionales, las obras públicas, la alimentación, los usos agrícolas y ganaderos, los aprovechamientos hidráulicos; además de todo tipo de aspectos vinculadas a la monarquía navarra, como los gastos ocasionados por el hostal real, la promoción de las artes, los viajes y embajadas o las ceremonias de coronación y juramento de los fueros.

Todo aquello que generaba un gasto era puntillosamente anotado en los registros y celosamente guardado en el archivo de la Cámara de Comptos, donde sobrevivieron a lo largo de los siglos hasta su traslado al Archivo General de Navarra.

(Noticia de Actualidad del Portal Web del Gobierno de Navarra)

45ª Semana Internacional de Estudios Medievales de Estella-Lizarra

Los días 17 al 20 de julio va a tener lugar la 45ª Semana Internacional de Estudios Medievales de Estella-Lizarra, bajo el título “Rostros judíos del occidente medieval”. En ella se analizará el papel de los judíos del occidente medieval y contará con la participación de prestigiosos medievalistas procedentes de Estados Unidos, Suiza, Alemania, Francia y España, lo cual consolida su carácter internacional.

Esta edición coincide con los actos que se vienen desarrollando en Estella-Lizarra a lo largo de este curso, organizados por la Red de Juderías de España “Caminos de Sefarad”, de la que la ciudad del Ega ostenta la presidencia. La vinculación con las juderías de la Navarra medieval fue muy intensa. De hecho, Estella-Lizarra fue la tercera comunidad en importancia después de las aljamas de Tudela y Pamplona.

El programa fue presentado el pasado jueves, 26 de abril, por la consejera de Cultura, Deporte y Juventud, Ana Herrera; el alcalde de Estella-Lizarra, Koldo Leoz; y la coordinadora de la Semana en esta edición, Eloísa Ramírez, vicerrectora de Proyección Universitaria y Relaciones Institucionales de la UPNA.

Abrirá las jornadas el escritor Jon Juaristi, quien hablará sobre los diferentes estereotipos del judío en las literaturas hispánicas, como un ejercicio de historia y memoria sobre el relato del exilio sefardí. A partir de esta sesión inaugural, las diferentes ponencias desgranarán las formas de integración o exclusión de las comunidades judías y sus manifestaciones materiales y culturales. La península ibérica y el mundo centroeuropeo-continental, junto con el Mediterráneo, serán objeto de acercamientos novedosos en cuanto a la topografía de la memoria, la iconografía, la representación de las comunidades o el reflejo de su presencia en la literatura y las manifestaciones culturales.

La Semana culminará el viernes, 20 de julio, con una mesa redonda previa a su clausura que, bajo el título de “Menahem ben Zerah, talmudista estellés”, servirá para reflexionar, de la mano de destacados especialistas, sobre la biografía, la obra, los acontecimientos (el impacto del progrom de 1328) y los méritos de este personaje de talla internacional, hasta ahora desconocidos para buena parte de la ciudadanía.

Paralelamente, a lo largo de la semana habrá sesiones de presentación de comunicaciones de jóvenes investigadores y doctorandos, uno de los ejes nucleares en la nueva estructura de la Semana. Por tercera vez se ha dirigido la invitación a investigadores noveles y a jóvenes doctorandos que están desarrollando sus tesis en una temática afín. El objetivo es que dispongan de un entorno privilegiado, un foro internacional de debate científico, donde dar a conocer sus trabajos en curso, y enriquecerlo ante destacados especialistas en su ámbito. También, en el caso de los doctorandos, su participación podrá verse reconocida como actividad doctoral dentro de sus respectivos programas universitarios.

Como en anteriores ediciones, tendrá lugar un taller abierto a toda la ciudadanía, que bajo el título de “Trabajando con documentos para la historia de los judíos” se desarrollará el día 17 por la tarde en la iglesia de Santa María de Jus del Castillo, al pie del antiguo castillo de Zalatambor, y se completará con una visita a los restos arqueológicos de la zona. Organizado en colaboración con el Archivo Real y General de Navarra, consistirá en aproximar a la ciudadanía las piezas documentales más representativas del mundo judío en Navarra.

Además del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, colaboran en esta edición: la asociación “Los Amigos del Camino de Santiago de Estella”; la Sociedad Española de Estudios Medievales, que contribuye a la difusión nacional e internacional de la Semana; el Centro de Estudios Tierra Estella – Lizarrerriko Ikerketa-Gunea; y la Obra Social “la Caixa” mediante la dotación de un importante número de becas de asistencia.

Forman parte del Comité Científico de la Semana los profesores Eloísa Ramírez Vaquero, de la Universidad Pública de Navarra, quien ejerce en la edición de 2018 el papel de ponente-coordinadora; Julia Pavón Benito, de la Universidad de Navarra; Pascual Martínez Sopena, de la Universidad de Valladolid; Véronique Lamazou-Duplan, de la Université de Pau et des Pays de l’Adour; y Juan José Larrea Conde, de la Universidad del País Vasco.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

Dos Ketubot Rumbo a Estados Unidos

Ketubah de Tudela (1300)
Ketubah de Tudela (1300)

Navarra custodia en sus archivos un relevante conjunto de documentos medievales escritos en lengua y alfabeto hebreos. La pervivencia de este patrimonio, testigo valioso de la historia de las comunidades judías navarras durante la Edad Media, convierte a Navarra en uno de los territorios que más documentos medievales escritos en hebreo conserva de entre los antiguos reinos hispánicos.

El Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición de marzo a dos excepcionales documentos hebreos del s. XIV, que viajarán en las próximas semanas hasta el New Mexico History Museum de Santa Fe para formar parte, junto con otras piezas procedentes de los museos y archivos más importantes de España y de Europa, de una importante exposición titulada Fractured Faiths: Spanish Judaism, The Inquisition, and New World Identities, que se celebrará entre los meses de mayo y diciembre de este año. Acordado el préstamo temporal, el Archivo de Navarra ha querido aprovechar esta oportunidad para exponer a la ciudadanía ambos documentos antes de que, con las medidas de conservación y seguridad pertinentes, emprendan viaje a Santa Fe.

Se trata de dos ketubot firmados en Tudela (1300) y Milagro (1309), escritos en pergamino con alfabeto hebreo. Ketubah (en plural, ketubot) es el nombre que recibe en la tradición religiosa judía el contrato matrimonial celebrado ante testigos en el que el novio formaliza los compromisos para desposar a la novia y ésta manifiesta su consentimiento para ser su esposa, especificándose además la valoración de la dote.

La primera ketubah expuesta en esta microexposición fue suscrita el 18 de agosto del año 1300 (año 5060 según el calendario hebreo) y recoge el acuerdo matrimonial entre dos novios navarros llamados Salomón y Soli. Es especialmente valiosa, no sólo por ser la ketubah de fecha más antigua de todas las que se conservan en Navarra, sino también por la rica decoración en tinta roja que acompaña al texto en sus márgenes y en la que destacan dos figuras de aves dispuestas una a cada lado de las esquinas superiores del documento.

El segundo ejemplar de ketubah corresponde al acuerdo nupcial formalizado en Milagro, el 15 de mayo de 1309 (año 5069 del calendario hebreo). El novio contrayente se llamaba Samuel y la novia Jámila. El texto de la ketubah recoge que, de acuerdo a las fórmulas tradicionales, Samuel solicitó a Jámila: “Sé mi esposa según la ley de Moisés e Israel y yo te serviré, honraré, mantendré y sustentaré a la manera de los varones judíos que sirven, honran, mantienen y sustentan a sus mujeres fielmente”; recogiéndose a continuación que: “Y consintió esta Jámila y fue su esposa”.

La microexposición, de acceso libre y gratuito, permanecerá abierta durante el mes de marzo en la galería baja del Archivo Real y General de Navarra.

Horarios de visita:

De lunes a viernes: de 8:30 h. a 14:30 h. y de 17:00 h. a 19:00 h.

Fines de semana y festivos de 11:00 h. a 14:00 h.

(Actualidad del Portal web del Gobierno de Navarra)

En Febrero, el Libro de Fuegos

Libros de Fuegos de Navarra de 1366 y 1428
Libros de Fuegos de Navarra de 1366 y 1428

En la Cuenqua de Pomplona: Elcart, Oteyça, Aynazcar, Bayllarin, Berrio de Suso, Ayçoain, Berrio de la Plana, Sanssoaynn …” Así hasta 887 núcleos de población de las merindades de Pamplona, Sangüesa, Estella y Tudela, con la relación completa de nombres de los cabezas de familia de cada uno de los hogares censados del reino. Estos datos proceden de uno de los documentos más singulares que custodia el Archivo de Navarra: el Libro de Fuegos de 1366, una fuente demográfica de primer orden para conocer el número concreto de hogares existentes en el reino de Navarra en plena Edad Media, y que fue elaborado hace exactamente 650 años. En coincidencia con dicha efeméride, el Archivo de Navarra ha querido dedicar la segunda de sus microxposiciones a dar a conocer tan excepcional pieza.

Los libros de fuegos son compilaciones de listados de hogares de un territorio determinado. En realidad fueron confeccionados para servir de instrumento de recaudación fiscal, dado que el hogar, entendido como unidad familiar e identificado por su cabeza de familia, constituía la base de la imposición tributaria directa. Pese a este carácter originariamente fiscal, los libros de fuegos proporcionan hoy en día una abundante información con relación a la demografía, la onomástica, la estructura socioeconómica o en incluso la genealogía de la población del territorio al que se refieren, lo que los convierte en fuentes históricas de primer orden.

De entre los distintos libros de fuegos conservados en el Archivo de Navarra, el confeccionado en 1366 ocupa un lugar especial tanto por haberse conservado casi completo, como por su temprana fecha de elaboración, de la que este año se cumple el 650 aniversario.

Fue Carlos II de Navarra quien ordenó su elaboración, una decisión que se enmarca en las dificultades políticas y financieras vividas por este monarca a consecuencia de la derrota sufrida en sus ambiciones políticas al trono francés, así como de su consiguiente involucramiento en la guerra civil castellana entre Pedro I y Enrique II de Trastámara. Estas dificultades llevaron a Carlos II a solicitar y obtener de los Estados del Reino la aprobación de un impuesto extraordinario o ayuda de 40.000 florines, que debían pagar sus súbditos a razón de 2 florines y medio por cada fuego u hogar existente en el reino.

Gracias al Cartulario de Carlos II conservado en el Archivo de Navarra conocemos que, a efectos de llevar a cabo con garantías y efectividad la recaudación de los 40.000 florines, el 3 de abril de 1366 se cursaron varias órdenes a distintos oficiales reales a fin de que se elaborasen relaciones de todos los fuegos del reino. Los diferentes listados preparados de acuerdo a dichas órdenes dieron origen al Libro de Fuegos que, en esta oportunidad, y junto al mencionado Cartulario de Carlos II, se expone al público.

El Libro de Fuegos de 1366 es un códice manuscrito en papel, con escritura gótica cursiva, que contiene los fuegos u hogares de todo el reino, a excepción de las tierras de Ultrapuertos, agrupados en las cuatro merindades por entonces existentes: Pamplona, Sangüesa, Estella y Tudela. Aunque la tasa asignada a cada fuego fue de dos florines y medio, la población se dividió en cuatro grados, de manera que se pagaron cuatro, tres, dos o un florín.

No sería hasta más de medio siglo después, el bienio 1427-1428, cuando la Corona vio de nuevo la necesidad de realizar otro recuento de fuegos. En este caso, y a diferencia de 1366, la elaboración fue más exhaustiva y se confeccionó un libro de fuegos para cada merindad, aunque en este caso, desgraciadamente sólo han llegado hasta nuestros días los correspondientes a las merindades de Estella, Pamplona y Sangüesa.

Duración de la exposición:

25 de enero – 28 de febrero

Horario de visita:

Lunes a viernes, de 8:30 h. a 14:30 h.

Fines de semana y festivos, de 11:00 h. a 14:00 h.