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MÁS CARTOGRAFÍA E ICONOGRAFÍA ONLINE

Dibujo de Gaztelu

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en el buscador web Archivo Abierto nuevos ejemplares de su colección de cartografía e iconografía histórica. En concreto se han incorporado 30 nuevas piezas de mapas, planos y vistas, de manera que la colección ha pasado a estar integrada por un total de 784 documentos figurativos. Su publicación se ha realizado después de la identificación, descripción, restauración y digitalización de cada uno de los ejemplares.

La colección

La colección de cartografía e iconografía histórica del Archivo de Navarra es única en su género debido a que está formada por documentos, en su mayoría manuscritos, de los que solamente se conoce un ejemplar y que fueron realizados entre los siglos XVI y XX. Las piezas proceden en su mayor parte de antiguos expedientes, procesos judiciales y escrituras notariales, entre cuyas hojas se escondían ocultos, así como de nuevos fondos documentales de reciente incorporación. Estos documentos, gracias a su originalidad y a su carácter único, constituyen un testimonio excepcional para el estudio de múltiples aspectos de la historia de Navarra y en particular de la historia local, dado que permiten conocer con sumo detalle la plasmación gráfica de inmuebles, fincas o caminos en muchos casos hoy desaparecidos.

Nuevos ejemplares

Del conjunto ahora incorporado y que completa la colección ya existente destacan los ejemplares localizados durante las tareas de organización y ordenación de expedientes y documentos del Archivo Real y General de Navarra. En estos trabajos también han resultado determinantes las investigaciones realizadas por los usuarios, que en sus sesiones diarias de consulta suelen localizar este tipo de documentos de carácter figurativo. Entre las nuevas incorporaciones se encuentran alzados del antiguo Archivo General de Navarra proyectados por Florencio Ansoleaga, planos del camino entre Burguete y la localidad francesa de Arnegui y mapas de terrenos colindantes entre distintas localidades navarras.

También se ha incorporado un conjunto de planos vinculados a la Guerra Civil y a la posguerra. Se trata de los planos con los alzados y plantas del Monumento a los Caídos en Pamplona, realizados en 1942 por los arquitectos José Yárnoz y Víctor Eusa, o los mapas realizados durante la contienda en distintas zonas republicanas del norte del país, como el área del monte Jaizkibel, la costa vizcaína entre Plentzia y Bakio o la zona central de Asturias y el norte de la provincia de León.

De todo el material ahora publicado destacan dos conjuntos de dibujos. El primero de ellos procede del antiguo Consejo de Cultura de Navarra, órgano creado en 1931 por la Diputación Foral. Este conjunto está compuesto por cuatro dibujos sobre la Batalla de Roncesvalles de 778, basada en la Chanson de Roland, que realizó en 1934 el pamplonés Alfonso Gaztelu y Elío. Los dibujos, de gran fuerza y expresividad, reproducen escenas de Roldán con su olifante y Oliveros montados a caballo, el arzobispo Turpín, caballeros francos arrodillados recibiendo la absolución y la figura de Roldán con la espada Durandal y el olifante.

El segundo de los conjuntos está formado por una serie de acuarelas procedente de la Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de Navarra, que recogen diferentes vistas de la encomienda hospitalaria de la Orden de San Juan de Jerusalén, en Cizur Menor, y que realizó en 1871 el pintor Vicente Cutanda Toraya.

Por último, también se ha incorporado una colección de mapas y planos manuscritos de reciente adquisición, que reproducen las posiciones del ejército francés en distintos puntos del reino de Navarra durante la Guerra contra la Convención en 1793 y durante la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis al final de la Guerra Realista en 1823. Resultan muy novedosos dentro de este conjunto un mapa elíptico de la Cuenca de Pamplona y una vista con los perfiles de la ciudad de Pamplona y de localidades cercanas como Berriozar, Berrioplano y Orcoyen.

(Más información en el Portal Web del Gobierno de Navarra)

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LOS MANUSCRITOS DEL PRÍNCIPE BONAPARTE EN ARCHIVO ABIERTO

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en el buscador web Archivo Abierto, del portal institucional del Gobierno de Navarra, la colección de manuscritos sobre la lengua vasca y sus dialectos, que el príncipe Luis Luciano Bonaparte recopiló a mediados del siglo XIX. Se trata de un total de 134 manuscritos, de los que 118 son en euskera y el resto en otras lenguas como el francés, castellano, latín, provenzal, patois o poitevin.

El príncipe Bonaparte, estudioso del euskera

Luis Luciano Bonaparte (Thorngrowe, Inglaterra, 1813 – Fano, Italia, 1891) fue un destacado filólogo especializado en lingüística y dialectología. Nació en el seno de una de las familias francesas más importantes de su época, puesto que era hijo de Luciano Bonaparte, segundo hermano del emperador Napoleón Bonaparte. Durante el Segundo Imperio, en 1850, su primo Napoleón III le concedió título y honores de príncipe, además de un escaño de senador. En 1860, Francia le concedió la Gran Cruz de la Legión de Honor y en 1883 el gobierno británico le asignó una pensión anual por sus trabajos sobre el patois y los dialectos ingleses.

De formación científica, al igual que su hermano Charles Bonaparte que llegó a ser un prestigioso naturalista y ornitólogo, Luis Luciano Bonaparte se inició en la química y la mineralogía. Tras esos comienzos, durante el resto de su vida se dedicó a estudiar la lingüística y la dialectología, mostrando un especial interés por la lengua vasca. Realizó varios viajes y visitó Navarra en tres ocasiones, en 1857, 1866 y 1867. Resultado de sus trabajos fue la edición de treinta y tres obras de lingüística vasca, entre las que destacan sus conocidas Le verbe basque en tableaux (Londres, 1869) y la Carte des sept provinces basques montrant la délimitation actualle de l’euscara et sa division en dialectes et sous-dialectes et varietés (Londres, 1863) en el que recoge los ocho dialectos del euskera que llegó a identificar.

Tras su fallecimiento, las diputaciones de Navarra, Vizcaya y Guipúzcoa adquirieron su colección de manuscritos y la repartieron entre las tres provincias en función de la procedencia de las obras. Como consecuencia de aquella división, el fondo se encuentra actualmente distribuido en las tres instituciones que lo custodian desde 1904: el Archivo Real y General de Navarra en Pamplona, el Archivo Histórico Foral en Bilbao y la Koldo Mitxelena Kulturunea en San Sebastián. Además, su biblioteca personal fue comprada en 1901 por la Newberry Library de Chicago, donde actualmente se conserva. La colección, a día de hoy, resulta fundamental para cualquier estudio sobre las variedades dialectales del euskera.

Manuscritos lingüísticos

El fondo navarro, ahora incorporado a Archivo Abierto, está formado fundamentalmente por la parte de la colección que Resurrección María de Azcue, junto con Carmelo de Echegaray y Arturo Campión, separaron para entregar a la Diputación Foral y Provincial de Navarra con arreglo a la localización geográfica de los dialectos a los que hacían referencia los documentos de su archivo particular, criterio bajo el que las diputaciones de Guipúzcoa y Vizcaya recibieron sus respectivos lotes. Estos manuscritos son, en concreto, textos evangélicos, bíblicos, libros de doctrina, sermonarios y oraciones en lengua vasca, datados en los siglos XVIII y XIX, especialmente relativos a las variedades dialectales navarras, así como diccionarios del euskera y castellano.

Para sus estudios de campo, el Príncipe Bonaparte contó con la colaboración de personalidades locales como Arturo Campión o Bruno Echenique, de párrocos como los de Jaurrieta, Vidángoz, Aria, Irurozqui y Aspurz, maestros y otras personalidades de localidades de la zona norte de Navarra. En unos casos recopilaron manuscritos antiguos y en otros compusieron textos en el dialecto que se hablaba en las respectivas localidades, muchos de ellos recogiendo obras religiosas.

Toda esta información resultó fundamental para que el príncipe Bonaparte pudiera avanzar en sus investigaciones. De todas ellas destaca su conocido mapa con los dialectos del euskera, que ha sido la base de la clasificación dialectal de dicha lengua hasta fechas recientes. Los dialectos identificados por Bonaparte fueron ocho: vizcaíno, guipuzcoano, bajonavarro de iparralde (zona norte), altonavarro de hegoalde (zona sur), bajonavarro del oeste, bajonavarro del este, labortano y suletino. Este conocido mapa, titulado Carte des sept provinces basques montrant la délimitation actualle de l’euscara et sa division en dialectes et sous-dialectes et varietés, se imprimió en 1863 en Londres por Stanford´s Geographical Stablishment. El Archivo Real y General de Navarra posee varios ejemplares de este mapa que precisamente se encuentran disponibles desde hace varios años a través del buscador web Archivo Abierto.

A través de otros manuscritos del mismo fondo documental que también se han volcado al buscador, puede apreciarse que el interés de Luis Luciano Bonaparte por la lingüística iba más allá del euskera, puesto que también se recogen textos en otros idiomas. Son manuscritos en inglés, francés, castellano y latín, e incluso en lenguas como el provenzal, patois y poitevin, así como un estudio en francés sobre la lengua finesa. Precisamente uno de los textos más singulares de la colección es un pequeño libro manuscrito que recoge la Oración Dominical en cincuenta lenguas, en sus caracteres originales.

Para el manejo de todos los manuscritos del fondo Bonaparte los investigadores cuentan con distintos inventarios y repertorios, como el índice editado en 1913 por la Revista Internacional de los Estudios Vascos, el catálogo completo publicado por Carlos González Echegaray en 1979 y en 1989, o la colección realizada por el equipo de Rosa Miren Pagola entre 1992 y 1999 formada por 26 volúmenes.

Colección abierta y accesible

Todos los manuscritos lingüísticos que forman parte del fondo documental del príncipe Luis Luciano Bonaparte, custodiado en el Archivo Real y General de Navarra, han sido descritos y digitalizados para ponerlos a disposición de todos los interesados. Su publicación en el buscador web permite la consulta directa de las descripciones así como la visualización de todas las imágenes, con el objetivo de acercar los fondos documentales a todos los interesados.

Con este nuevo volcado, el buscador Archivo Abierto se consolida como el primer recurso disponible en línea para la consulta de fuentes primarias procedentes de los archivos navarros. La documentación del príncipe Bonaparte se une así a otras que ya han sido objeto de publicación en el mismo buscador, como la documentación de Rena, los documentos sobre la Guerra Civil en Navarra o la colección de documentos figurativos que recoge los conocidos repertorios de cartografía e iconografía histórica.

(Noticia del Portal web del Gobierno de Navarra)

NUEVAS FICHAS DE PLEITOS EN ARCHIVO ABIERTO

El Archivo Real y General de Navarra pone a disposición del público, a través del buscador web Archivo Abierto, las fichas catalográficas descriptivas de la totalidad de los procesos judiciales del siglo XVII. Completa con ello el volcado de 93.000 fichas del siglo XVI que se realizó en 2015, de manera que en estos momentos ya es posible acceder a un total de 198.000 descripciones. Esta base de datos, de acceso on line libre y gratuito, constituye el mayor conjunto de datos históricos sobre el Reino de Navarra disponible en web.

Las fichas catalográficas identifican a los pleiteantes de cada proceso judicial, ofrecen un resumen del contenido, las fechas extremas y los descriptores geográficos. Un trabajo que resulta esencial para facilitar las consultas, y que, de hecho, las ha incrementado exponencialmente.

Los investigadores conocen muy bien la importancia de esta documentación para la historia de Navarra. Los 300.000 procesos judiciales que se conservan, datados entre los siglos XVI y XIX, ofrecen millones de páginas sobre numerosos aspectos históricos. Todas las cuestiones sobre las que se plantearon causas judiciales durante esos años tienen cabida en estos documentos, lo que permite extraer información muy valiosa sobre los navarros de aquella época, sobre sus usos y costumbres, sus relaciones y su vida cotidiana.

Las fichas catalográficas publicadas hacen referencia a pleitos procedentes de la sección del Archivo de Navarra conocida como “Tribunales Reales”, es decir, el Consejo Real y la Corte Mayor, que fueron las máximas instancias judiciales del reino. Ambos tribunales, a través de sus cuatro secretarías y sus ocho escribanías, respectivamente, produjeron durante su existencia cientos de miles de procesos judiciales, de los cuáles han llegado a nuestros días unos 300.000 ejemplares, datados entre 1498 y 1836.

Fuentes para la historia moderna

Se han conservado millones de hojas sobre pleitos civiles que hacen referencia a deudas, préstamos, vecindades y cuestiones familiares como herencias, dotes, legados, sepulturas o mayorazgos. Ofrecen gran interés los pleitos que reflejan aspectos fundamentales de los grupos sociales, en especial de la nobleza, como los pleitos de reconocimiento de hidalguía, las denuncias de uso de escudo de armas o las informaciones sobre filiación y limpieza de sangre. Dentro de la historia local el interés de estos pleitos radica en contener abundante información sobre la ejecución de obras, públicas o particulares, y sobre cuestiones municipales como confirmaciones de ordenanzas o aprovechamientos comunales.

En el ámbito de la justicia penal llaman la atención las causas por homicidio, robos, agresiones, injurias, estupros, falsificación de moneda y otros delitos cometidos entre los siglos XVI y XIX y que derivaron en un pleito. Dentro de la historia social se han realizado notables investigaciones basadas en procesos relativos a conflictividad social y política, criminalidad e incluso brujería, uno de los temas más estudiados por historiadores locales y extranjeros.

Proyecto de catalogación

El Gobierno de Navarra inició en el año 1992 la catalogación de esta serie de procesos judiciales que, a fecha de hoy, todavía no ha concluido. El ritmo de catalogación ha sufrido diversos cambios durante todo este tiempo, ya que comenzó con una dedicación media de seis técnicos en jornada completa y en los últimos años se ha visto reducida a los tres técnicos que actualmente continúan realizando el trabajo.

Hasta el momento se ha catalogado gran parte de la documentación, de manera que los procesos judiciales más antiguos ya están descritos y se sigue avanzando de forma cronológica. Actualmente los técnicos que trabajan en dependencias del Archivo Real y General de Navarra crean anualmente una media de 5.500 fichas descriptivas correspondientes a procesos judiciales del siglo XVIII, con distinto grado de extensión y complejidad.

Las fichas catalográficas ofrecen la identificación de los pleiteantes de cada proceso judicial, un resumen del contenido, las fechas extremas y los descriptores geográficos. Teniendo en cuenta estos elementos, cualquier búsqueda realizada sobre la base de datos ofrece los resultados pertinentes, que Archivo Abierto permite posteriormente filtrar. Gracias a estas fichas es posible conocer el tipo de información que es posible encontrar en los expedientes judiciales a los que hacen referencia, lo que resulta fundamental para plantear y planificar posibles investigaciones sobre la historia de Navarra en esta época.

Documentación más consultada

La lectura de las fichas catalográficas no exime de la consulta de la documentación original a la que hacen referencia, y que debe hacerse de forma presencial en las instalaciones del Archivo de Navarra, donde se custodia. De hecho, hoy en día, los procesos judiciales de los Tribunales Reales son los documentos más consultados, junto con los protocolos notariales.

Los trabajos de catalogación realizados hasta la fecha han facilitado e incrementado las consultas. De hecho, desde que se iniciaran en 1992, la demanda ha crecido exponencialmente conforme se iban incorporando nuevas fichas a la base de datos. Actualmente, los investigadores consultan una media de 10.000 procesos judiciales cada año.

La publicación de estas fichas es un objetivo del plan de acción del Servicio de Archivos y Patrimonio Documental, que pretende poner a disposición de los investigadores y difundir a la ciudadanía el rico patrimonio documental de Navarra.

(Noticia de actualidad del Portal Web del Gobierno de Navarra)

40.000 FICHAS DE COMBATIENTES Y SENTENCIAS JUDICIALES DE LA GUERRA CIVIL

documentacion-guerra-civilEl Archivo Real y General de Navarra ha publicado en internet 40.791 fichas de combatientes navarros durante la Guerra Civil por el bando sublevado y 1.538 sentencias del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Navarra contra opositores al Movimiento Nacional.

Esta información, que supone el mayor volcado de datos realizado hasta la fecha sobre este periodo histórico en Navarra, está a disposición tanto de personas investigadoras como de la ciudadanía, de forma libre y gratuita, a través del buscador del portal de archivos del Gobierno foral.

La consulta de las sentencias será directa porque se han publicado a página completa. En cambio, será indirecta en el caso de las fichas por haberse divulgado las descripciones sin las imágenes de los documentos. Esto significa que las personas interesadas en acceder a la ficha completa deberán acudir a la sede del Archivo de Navarra (calle Dos de Mayo, sin número, de Pamplona) o solicitarlo a través de la dirección de correo electrónico archivogeneral@navarra.es.

La publicación de esta documentación es el resultado más visible de los trabajos archivísticos que se han realizado en el Archivo en los últimos cuatro años con la documentación del siglo XX. Una labor que ha consistido en la reorganización de los fondos documentales, la identificación de series, la descripción de documentos y la digitalización de las piezas más relevantes.

Gracias a ello, el Archivo Real y General de Navarra ha podido tramitar las numerosas solicitudes de acceso a documentación sobre la Guerra Civil que se reciben diariamente en su Sala de Consulta y que han aumentado considerablemente en los últimos meses debido al interés creciente por el estudio de este conflicto.

El fichero de combatientes

La documentación que ha centrado el esfuerzo en las tareas de reorganización procede de la Diputación Foral y Provincial de Navarra, uno de los fondos documentales más voluminosos de cuantos custodia el Archivo. Entre las numerosas series documentales que integran el fondo destaca el fichero de combatientes navarros por el bando sublevado.

Este fichero fue confeccionado entre 1937 y 1940 a instancias de la Diputación Foral y Provincial de Navarra con objeto de obtener un registro nominal de todos los voluntarios y soldados del reemplazo incorporados al bando sublevado. La Diputación ordenó a todos los ayuntamientos que confeccionasen fichas de todos los combatientes que hubieran tomado las armas en el conflicto bélico por el bando sublevado. Para ello se preparó un modelo que se distribuyó por todos los municipios y se dieron instrucciones precisas sobre la forma de confeccionar la información.

Se dispuso que las fichas de combatientes fallecidos durante la contienda debían elaborarse y remitirse conforme las autoridades locales tuvieran constancia de la muerte de sus vecinos en el frente de guerra. Por su parte, las fichas de combatientes supervivientes debían confeccionarse a la finalización de la guerra, lo que explica que estas últimas fueran recibidas en la Diputación entre 1939 y 1940. Del análisis de las fichas se desprende que un 44% de los combatientes fueron soldados llamados a filas, un 40% voluntarios requetés y un 16% voluntarios falangistas.

En la actualidad, el fichero se mantiene dividido entre combatientes vivos y combatientes fallecidos. Del fichero de combatientes vivos se han conservado 36.309 fichas, y del fichero de combatientes muertos, 4.482 fichas. En cifras globales, Pamplona se sitúa a la cabeza con 2.342 fichas de combatientes, seguida de Tudela con 1.226. Sin embargo, la contribución de la Navarra rural fue en cifras globales mucho más importante, teniendo en cuenta que 125 municipios aportaron entre 100 y 1.000 hombres cada uno. De todos ellos destaca Baztan, que tuvo una elevada aportación de 907 combatientes, seguido de Estella con 729, Tafalla con 635 o el Valle de Yerri con 574. En definitiva, está constatado que hubo combatientes procedentes de 262 municipios navarros.

Todo ello convierte al fichero de combatientes en el archivo con datos personales más completo de los conservados en Navarra hasta esa fecha, por cuanto supone aglutinar en una misma ficha datos de identificación, profesión, procedencia, descendencia, fecha de ingreso en el Ejército y servicios prestados junto con una fotografía personal, un aspecto este último sumamente relevante, si bien no todas las fichas se enviaron con este elemento. De todas formas, a través de testimonios de descendientes de combatientes está comprobado que un pequeño porcentaje de fichas pudieron extraviarse o no llegaron a elaborarse, puesto que actualmente no forman parte del fichero.

Las fichas de combatientes se han organizado respetando las dos subseries de fallecidos y supervivientes. Dentro de cada una, las fichas se han mantenido ordenadas por municipios y a su vez por concejos, lo que permite la recuperación de la información por localidades con todos sus combatientes.

Las sentencias de responsabilidades políticas

El segundo de los conjuntos documentales publicados en internet es la serie de sentencias judiciales dictadas por el Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Navarra contra opositores al Movimiento Nacional. Esta documentación ingresó en el año 1998 en el Archivo de Navarra pero solo ahora ha podido ser objeto de un tratamiento integral, consistente en su descripción pormenorizada, digitalización y publicación de las imágenes correspondientes.

La serie contiene un total de 1.538 sentencias que fueron dictadas entre 1939 y 1942, y están encuadernadas en tres gruesos volúmenes. Su valor como testimonio de la represión resulta excepcional, puesto que muchos de los expedientes judiciales correspondientes a las sentencias no se han conservado. Estos expedientes se conservaban en el Archivo Judicial General de Pamplona, donde fueron organizados y descritos poco antes de su transferencia al Archivo de Navarra en 2012.

Las sentencias judiciales publicadas en Archivo Abierto son una de las fuentes documentales más precisas para conocer el alcance de la represión franquista en Navarra y Guipúzcoa al finalizar la Guerra Civil. En febrero de 1939 se declaró la responsabilidad política de todas aquellas personas que desde el 1 de octubre de 1934 hubieran contribuido a agravar la subversión del orden establecido y que desde el 18 de julio se hubieran opuesto al Movimiento Nacional con actos concretos o con pasividad grave. Al igual que en otras ciudades sede de una Audiencia Territorial, en Pamplona se creó un Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas con jurisdicción sobre Navarra y Guipúzcoa, que emitió las 1.538 sentencias conservadas. De hecho, un gran porcentaje de estas sentencias, en concreto 940, fueron dictadas contra hombres y mujeres vecinos de Guipúzcoa. El tribunal estaba constituido por un jefe del Ejército que actuaba como presidente, un funcionario de la carrera judicial y un abogado militante de Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

La mencionada ley estipuló tres grupos de sanciones para los condenados por responsabilidad política: penas restrictivas de la actividad o de inhabilitación; penas limitativas de la libertad de residencia como el extrañamiento, destierro, confinamiento o relegación a las posesiones africanas; y por último sanciones económicas como multas o confiscación de bienes. De la totalidad de las sentencias, 1.341 son condenatorias y 251 son absolutorias.

Por su parte, las causas de responsabilidad política fueron múltiples. Se consideraron comportamientos punibles el haber sido condenado por la jurisdicción militar como opositor al Movimiento Nacional, haberse significado públicamente a favor del Frente Popular, haber desempeñado cargos directivos en los partidos, agrupaciones y asociaciones declarados fuera de la ley, o haber permanecido como afiliado de los mismos, entre otros muchos.

Las 1.538 sentencias están descritas y digitalizadas en el buscador web de Archivo Abierto. Su consulta puede realizarse a través de diversas búsquedas. Para obtener un listado completo de todas ellas basta con indicar la denominación del Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas. También pueden apurarse más los resultados mediante la búsqueda del nombre y apellidos del condenado o a través de criterios geográficos.

Consulta abierta y accesible

La documentación publicada en el buscador Archivo Abierto es de acceso libre y de consulta universal. Hasta ahora solo podía consultarse de forma presencial en las instalaciones del Archivo de Navarra, pero su volcado online permitirá una consulta y disponibilidad permanente.

Su publicación facilitará a las personas investigadoras un acceso inmediato y una consulta ágil de la documentación, lo que permitirá profundizar en el conocimiento de una de las páginas más importantes de nuestra historia reciente. Los resultados de las búsquedas pueden exportarse a una tabla Excel, las fichas documentales pueden descargarse y las imágenes digitalizadas pueden visualizarse o descargarse directamente.

Con el volcado de estos documentos de la Guerra Civil, en la actualidad, el buscador web Archivo Abierto permite acceder a 15.000 documentos digitalizados y a más de 150.000 fichas descriptivas de documentación histórica conservada en el Archivo Real y General de Navarra y en el Archivo de la Administración. En los próximos meses está previsto proceder a nuevos volcados conforme avancen los trabajos de descripción y digitalización que realizan los técnicos a diario.

El Archivo de Navarra custodia en la actualidad el mayor y más importante conjunto de fondos documentales de la primera mitad del siglo XX, como son Diputación Foral y Provincial de Navarra, Gobierno Civil de Navarra, Delegación Provincial de Hacienda de Navarra o los fondos de la administración judicial contemporánea, estos últimos recientemente incorporados.

(Noticia publicada en el Portal web del Gobierno de Navarra)

EL ARCHIVO DE NAVARRA COMPLETA SU CARTOGRAFÍA HISTÓRICA ON LINE

Cartografía AGN Salón del Trono del Palacio de Navarra2

Salón del Trono del Palacio de Navarra. Lado norte, techo y entarimando.

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en el buscador web “Archivo Abierto” del portal institucional del Gobierno de Navarra (www.archivoabierto.navarra.es) nuevos ejemplares de su colección de cartografía histórica de Navarra. En concreto, a lo largo de este último año se han incorporado 30 nuevos ejemplares, de manera que la colección pasa a estar integrada por un total de 740 documentos figurativos.

La colección de cartografía histórica del Archivo de Navarra es una de las más importantes en su género y está formada por documentos manuscritos e impresos datados entre los siglos XVI y XX. En concreto, los ejemplares ahora incorporados proceden de antiguos expedientes y escrituras entre cuyas hojas se escondían ocultos y en cuya identificación ha sido imprescindible la colaboración de los investigadores del Archivo. Estos documentos, gracias a su originalidad y carácter único, constituyen un testimonio excepcional para el estudio de múltiples aspectos de la historia de Navarra y en particular de la historia local, dado que permiten conocer con sumo detalle la plasmación gráfica de inmuebles, fincas o caminos en muchos casos hoy desaparecidos.

Artillería, transporte y obras

Del conjunto ahora incorporado destacan varios diseños procedentes del fondo Regimiento de Artillería de Pamplona, datados en los siglos XVIII y XIX, durante el último período de actividad de la Real Fábrica de Municiones de Orbaizeta: se trata de dibujos y grabados de artillería, cañones y cureñas, así como planos de la propias instalaciones de la Fábrica de Armas.

Otra parte importante de los nuevos ejemplares procede del fondo Diputación Foral y Provincial de Navarra, donde estaban asociados generalmente a expedientes de obras. Uno de estos casos es el proyecto de tranvía para el servicio de estaciones y mercados de la ciudad de Pamplona, datado en 1884, del que se han conservado los planos del trazado de la vía, los perfiles del recorrido y detalles de la vía y vagones. Se trataba de un tranvía de tracción animal, aunque el proyecto luego fue modificado para incorporar primero el vapor y luego la electricidad, aunque finalmente no se llevó a cabo.

Otros documentos procedentes del mismo fondo son los diseños del Salón del Trono del Palacio de Navarra, realizados en 1861 por los hermanos Aniceto y Casildo Lagarde, bajo diseño del arquitecto Maximiano Hijón, y que reflejan con absoluta minuciosidad los detalles de las paredes, techo y entarimado del salón de actos públicos del edificio más emblemático de Navarra.

Colección abierta y accesible

Todos los ejemplares que integran la colección de documentos figurativos del Archivo Real y General de Navarra han sido descritos, restaurados y digitalizados para ponerlos a disposición de todos los interesados. Su publicación en el buscador web Archivo Abierto www.archivoabierto.navarra.es permite la consulta directa de las descripciones así como la visualización de todas las imágenes, con el objetivo de acercar los fondos documentales del Archivo a los ciudadanos.

EL ARCHIVO DE NAVARRA PUBLICA EN INTERNET 93.000 FICHAS DE PLEITOS DEL SIGLO XVI

28 agosto 2015 1 comentario

Proceso judicial de 1576El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en el buscador web “Archivo Abierto” del portal institucional del Gobierno de Navarra, la totalidad de los procesos judiciales del siglo XVI. Se trata del mayor volcado de datos históricos sobre el reino de Navarra realizado hasta la fecha en Internet, y comprende más de 93.000 registros o fichas descriptivas.

Consejo Real y Corte Mayor

Las fichas catalográficas ahora publicadas hacen referencia a pleitos procedentes de la sección del Archivo de Navarra tradicionalmente conocida como “Tribunales Reales”, aunque en realidad reúne la documentación de dos instituciones diferentes: el Consejo Real y la Corte Mayor, máximas instancias judiciales del reino.

Ambos tribunales, Consejo Real y Corte Mayor, a través de sus cuatro secretarías y sus ocho escribanías, respectivamente, produjeron durante su existencia cientos de miles de procesos judiciales, de los cuáles han llegado a nuestros días unos 300.000 ejemplares, datados entre 1498 y 1836.

Proyecto de catalogación

El Gobierno de Navarra inició en el año 1992, a través de técnicos de la empresa Scriptum S.L., la catalogación de esta serie de procesos judiciales que, a fecha de hoy, todavía no ha concluido. El ritmo de catalogación ha sufrido diversos cambios durante este tiempo, con una dedicación media de seis técnicos en jornada completa que, en los últimos años, se ha visto reducida hasta los tres técnicos que trabajan actualmente.

Hasta el momento se ha catalogado el 90% de la documentación, de manera que los procesos judiciales más antiguos ya están descritos. Por ese motivo, en esta primera ocasión se ha procedido a publicar 93.000 fichas catalográficas que corresponden a los pleitos más antiguos, desde el primero conservado, datado en 1494, hasta los ejemplares del año 1600. Hasta ahora la base de datos había sido únicamente de consulta presencial.

Documentación más demandada

Los trabajos de catalogación han resultado determinantes para facilitar e impulsar las consultas que día a día realizan los investigadores en el Archivo de Navarra. De hecho, desde que en el año 1992 se iniciaran las tareas de catalogación sobre esta documentación, la demanda ha crecido exponencialmente conforme se incorporaban nuevas fichas a la base de datos.

Hoy en día, los procesos judiciales de los Tribunales Reales son los documentos más consultados del Archivo de Navarra, junto con los protocolos notariales. Actualmente, los investigadores consultan una media de 10.000 procesos judiciales cada año.

Testimonios de otra época

Los investigadores conocen muy bien la importancia de esta documentación para la historia de Navarra. Los 300.000 procesos judiciales que se conservan, datados entre los siglos XVI y XIX, ofrecen millones de páginas sobre numerosos aspectos históricos. De hecho se trata de la principal fuente documental utilizada para la historia local. Todas las cuestiones sobre las que se plantearon causas judiciales durante esos años tienen su cabida en estos documentos, lo que permite extraer información muy valiosa sobre los navarros de aquella época, sobre sus usos y costumbres, sus relaciones y su vida cotidiana.

Pleitos civiles sobre deudas, préstamos, vecindades, o sobre cuestiones familiares como herencias, dotes, legados, sepulturas o mayorazgos. Son muy consultados los asuntos derivados de conflictos relativos a la ejecución de obras públicas o particulares, y los pleitos sobre cuestiones municipales como confirmaciones de ordenanzas o aprovechamientos comunales. También resultan de gran interés los pleitos que reflejan aspectos fundamentales de los grupos sociales, en especial de la nobleza, como los pleitos de reconocimiento de hidalguía, las denuncias de uso de escudo de armas o las informaciones sobre filiación y limpieza de sangre. En el ámbito de la justicia penal llaman la atención las causas por homicidio, robos, agresiones, injurias, estupros, falsificación de moneda. Algunos de los procesos más estudiados son los de brujería, especialmente los del siglo XVI, cuyas fichas catalográficas también pueden visualizarse desde ahora en el buscador web Archivo Abierto.

El Archivo de Navarra tiene previsto continuar con la publicación de más fichas durante los próximos años, conforme vayan culminando las tareas de descripción, actualmente en proceso de ejecución.

PUBLICADA EN INTERNET LA CARTOGRAFÍA HISTÓRICA DE NAVARRA

Plano de Urzainqui, 1779

Plano de Urzainqui, 1779

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en el buscador web “Archivo Abierto” del portal institucional del Gobierno de Navarra, su valiosa colección de Cartografía e Iconografía, formada por más de 700 documentos de carácter figurativo.

Se trata de una colección única en Navarra, formada en el Archivo Real y General de Navarra a lo largo de los últimos cincuenta años, que atesora ejemplares centenarios de carácter cartográfico e iconográfico. Uno de los grandes valores de esta colección reside en que la mayor parte de los documentos son piezas únicas manuscritas, procedentes de antiguos expedientes y escrituras de los fondos documentales custodiados en el Archivo. Su cronología abarca cuatro siglos, desde el siglo XVI hasta el siglo XX. Se da la circunstancia de que los ejemplares más antiguos proceden del Fondo Juan Rena, como ocurre con un excepcional plano de la ciudad de Túnez trazado en 1535 y que se utilizó durante la planificación del asedio de la armada imperial de Carlos V contra el turco Barbarroja durante la Jornada de Túnez.

Una ventana a la historia local

La mayor parte de los ejemplares son planos que representan montes, bosques, fincas, términos o caminos, palacios y casas, todos ellos relativos a diversas localidades de Navarra. Estos planos los levantaron peritos nombrados por los Tribunales Reales para incorporarlos a causas civiles por cuestiones de propiedad, aprovechamientos, disfrutes y derechos, y que gracias a eso se han conservado unidos al correspondiente proceso judicial. Los planos poseen distinto grado de detalle y calidad, desde los croquis más sencillos realizados a una tinta hasta los dibujos coloreados con la mayor precisión. También existen abundantes trazas de iglesias y de retablos, e incluso diseños de importantes obras públicas como puentes, molinos, obras hidráulicas, fábricas, que se han conservado formando parte de escrituras notariales. Estas piezas aportan una información de gran valor para la historia de numerosas localidades de Navarra, dado que permiten conocer con sumo detalle la plasmación gráfica de inmuebles, fincas o caminos en muchos casos hoy desaparecidos.

Cartografía histórica

La colección también contiene numerosos grabados y litografías de carácter cartográfico que representan de manera general el reino de Navarra en toda su extensión, con sus fronteras durante los siglos XVII, XVIII, XIX y XX. Son ejemplares adquiridos por el Archivo y que en su momento formaron parte de los grandes atlas realizados en Europa durante los siglos modernos, como los confeccionados por Hondius, d’Abbeville, Janssonius, Blaeu, Witt o Cantelli, y que permiten reconocer el notable avance de la ciencia cartográfica en esos siglos. Existen mapas de Navarra con una cronología más moderna que reflejan el desarrollo de la cartografía española, desde los trabajos de Horta o López a los de los cartógrafos Coello o Chías.

Vistas y retratos

Dentro de la colección del Archivo de Navarra también destacan algunas vistas históricas realizadas por prestigiosos pintores como Villa-Amil, Locker, Bacler d’Albe, Le Jeune, de gran valor artístico y documental, que permiten conocer, por ejemplo, el estado de las fortificaciones de Pamplona o del palacio de Olite en un momento determinado de su historia. En este sentido resulta muy abundante la información gráfica que aporta el siglo XIX en cuanto a los monumentos de Navarra y determinados hechos históricos como el Carlismo. De las guerras carlistas existen numerosos testimonios, como un dibujo que reproduce un panorama de la Tercera Guerra Carlista, vistas de Pamplona o de Estella y un elevado número de retratos de generales y personalidades carlistas y liberales procedentes de la “Galería Militar Contemporánea” publicada en 1846. Sobre el Carlismo resultan de gran interés las hojas cartográficas que recogen con sumo detalle diversas acciones y operaciones militares del frente del Norte durante la Tercera Guerra Carlista, que forman parte del Atlas topográfico de la narración militar de la Guerra Carlista de 1869 a 1876 publicado por el Depósito de la Guerra.

Colección abierta y accesible

Todos estos documentos que ahora ven la luz han sido debidamente descritos, restaurados y digitalizados para ponerlos a disposición de todos los interesados. Al tratarse de una colección abierta a la incorporación de nuevos materiales, está previsto actualizar el contenido de la web con una periodicidad anual, conforme se identifiquen nuevos documentos de esas características. Su publicación en la web Archivo Abierto permite la consulta directa de todas las imágenes, lo que supone dar un paso más en el objetivo que se ha marcado el Archivo Real y General de Navarra de acercar sus fondos documentales a los ciudadanos.