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85º ANIVERSARIO DE LA NUEVA SEDE DEL TEATRO GAYARRE (1932)

El 3 de mayo de 1932 reabría sus puertas el Teatro Gayarre en un edificio de nueva planta construido en su actual emplazamiento al inicio de la avenida Carlos III. Sustituía al edificio originario que pocos meses antes había sido demolido con ocasión de las obras de construcción de dicha avenida, convertida en uno de los principales ejes viarios de la ciudad.

Cuando se cumplen 85 años de aquella reapertura, el Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición del mes de mayo a recordar esa inauguración con la exhibición de ocho documentos y fotografías que reflejan las principales vicisitudes del Teatro Gayarre y de sus distintas sedes.

La Casa de Comedias

Las primeras noticias que se tienen sobre la existencia de un teatro en Pamplona datan del siglo XVII. Para esa época el teatro en España había adquirido un carácter comercial, que derivó en la organización de casas de comedias, en la realización de espectáculos y en la profesionalización de los comediantes como actores. Esta influencia se dejó notar en el reino de Navarra a través de compañías profesionales que acudían a distintos puntos a representar autos y comedias en fechas señaladas.

En el caso concreto de Pamplona, el actual callejero guarda recuerdo de aquel primer teatro, conocido como Casa de las Comedias, que se situaba en la confluencia de las calles Lindachiquía y Comedias coincidiendo con los actuales números 12, 14 y 16 de la calle Comedias. Durante los siglos modernos la Casa de Comedias acogió la representación de todo tipo de obras, desde los clásicos del siglo de oro hasta espectáculos musicales de diverso contenido. En el marco de la crisis general sufrida por el teatro a finales de la Edad Moderna, el reformismo ilustrado intentó aliviar a los empresarios teatrales de la carga de tener que ceder palcos gratuitos y de la doble censura que a veces ejercían las autoridades eclesiásticas a obras que ya habían obtenido licencia de la autoridad civil.

La micromuestra se abre precisamente con una real orden de 1800 comunicada al virrey por el ministro de Carlos IV Mariano Luis de Urquijo que, en un intento de promocionar la actividad teatral bajo criterios ilustrados, disponía se restringiese la carga económica que para los empresarios teatrales suponía tener que ceder gratuitamente palcos en las representaciones a las autoridades.

Preguntado el ayuntamiento pamplonés sobre las autoridades que disponían de palco gratuito en la Casa de Comedias, éste respondió en un oficio, que también se expone al público, que había nada menos que 7 palcos gratis: uno para los señores virreyes, otro para los ministros de los Tribunales Reales, otro para la Diputación del Reyno, otro para los Canónigos de la Santa Iglesia, otro para el Ayuntamiento, otro para los Consultores de la Ciudad y el séptimo para la familia del Regidor.

El Teatro Principal

Avanzado el siglo XIX, la antigua Casa de las Comedias dio paso al nuevo Teatro Principal de Pamplona, que abrió sus puertas en 1841 en un edificio situado en la entonces Plaza de la Constitución (actual Plaza del Castillo), que en 1903 sería renombrado como Teatro Gayarre en honor al ilustre tenor roncalés Julián Gayarre.
El carácter señero del edificio, obra del arquitecto Pedro María de Ugartemendía, con su imponente fachada de seis columnas jónicas diseñada por José de Nagusia, así como su propia situación cerrando la Plaza del Castillo por su lado sur, convirtieron a esta primera sede del Teatro Gayarre en uno de los edificios más característicos de Pamplona, como prueban las múltiples postales antiguas de la colección de Miguel Echagüe, en las que aparece reflejado el edificio, tres de las cuales se exhiben en esta oportunidad.

El nuevo Teatro Gayarre

En 1931, la necesidad de abrir la nueva avenida Carlos III como eje viario de conexión entre el casco antiguo y el Segundo Ensanche, llevó a derribar este primer edificio del Teatro Gayarre y a construirle una nueva sede en un solar cercano de la propia avenida Carlos III. Sin embargo, la significación que había alcanzado el antiguo edificio del teatro convenció al ayuntamiento de Pamplona de conservar su fachada. De este modo, el elemento más visible del antiguo edificio fue desmontado piedra a piedra para ser reconstruido en el nuevo edificio que, obra de José Yárnoz, mantiene por lo tanto entre otros elementos las seis columnas jónicas de la antigua fachada. Sin embargo, no todos los elementos se reconstruyeron y, por ejemplo, el frontón original no se incorporó a la fábrica construida en la Avenida Carlos III.

Varias fotografías procedentes del fondo “Diputación Foral y Provincial de Navarra” completan la microexposición mostrando el interior y exterior del Teatro Gayarre al poco tiempo de su inauguración. Las imágenes permiten comprobar que si bien la fachada se conserva prácticamente igual, el interior muestra una decoración completamente diferente a la actual. En concreto, las fotografías atestiguan el diseño original del escenario y del patio de butacas, que se realizaron en un novedoso estilo Art Déco, de gran influencia en ese momento en las artes decorativas. De hecho, el diseño de los interiores incluye elementos de formas geométricas y líneas ornamentales características de este estilo, que se perdieron irremediablemente después de las reformas realizadas en la década de 1950 que transformaron la decoración y dieron su aspecto actual al teatro.

Esta microexposición, de acceso libre y gratuito, permanecerá abierta durante el mes de mayo en la galería baja del Archivo Real y General de Navarra.

Los horarios de visita son:

De lunes a viernes: de 8:30 h. a 14:30 h. y de 17:00 h. a 20:00 h.

Miércoles: de 8:30 h. a 20:00 h.

Fines de semana y festivos: de 11:00 h. a 14:00 h.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

180º ANIVERSARIO DEL ARCHIVO DE NAVARRA

Archivo Real y General de NavarraEl Archivo de Navarra cumple 180 años desde su nacimiento en 1836. Un aniversario que ha querido recordar dedicando a dicha efeméride su microexposición del mes de noviembre. El centro exhibirá para ello varios documentos relacionados con esos 180 años de historia.

Archivo de la Diputación Provincial: un archivo de archivos

El origen del Archivo de Navarra se sitúa en 1836, en el contexto de la Primera Guerra Carlista y del restablecimiento de la Constitución de Cádiz. Su nacimiento fue consecuencia directa de la supresión de las instituciones de gobierno y administración del reino de Navarra. Se creó como archivo de la recién creada Diputación Provincial, pero con una nota distintiva: con objeto de salvaguardar los importantes documentos conservados de la historia de Navarra, distintas disposiciones pusieron al archivo de la Cámara de Comptos bajo la custodia de la Diputación Provincial. A esto se suma que la Diputación ya conservaba el archivo de las antiguas Cortes y Diputación del Reino y que el archivo de la extinguida Cámara de Comptos contenía el primitivo archivo real de la monarquía navarra. En esa reunión de archivos se encuentra por tanto el origen del Archivo de Navarra. Precisamente esa condición de “archivo de archivos” que posee justifica las distintas denominaciones que ha recibido la institución durante toda su trayectoria. Desde “Archivo de Comptos”, como se le denominaba en alusión al fondo custodiado más significativo, a las de “Archivo Provincial” o “Archivo de Navarra” o la más conocida y popularizada de “Archivo General de Navarra”. Hoy su nombre oficial es “Archivo Real y General de Navarra”, denominación que hunde sus raíces en el primer tercio del siglo XX y que recoge con mayor propiedad que el resto el carácter dual y variado de los fondos custodiados.

La microexposición que ahora se inaugura se abre con el acta del pleno de la Diputación Provincial correspondiente a la sesión del 23 de diciembre de 1836, acta en la que se recoge que dos diputados de la corporación daban cuenta de haber recibido de manos de Miguel José de Borda, ministro jubilado de la extinguida Cámara de Comptos, las llaves del archivo de la suprimida institución.

180 años de crecimiento

Durante estos 180 años de historia, el Archivo de Navarra no ha parado de crecer en todos ámbitos que le caracterizan. Desde el punto de vista de los fondos documentales custodiados, estos se han incrementado desde los dos fondos iniciales –los ya mencionados del Reino y Comptos– a los 450 fondos y colecciones que custodia actualmente. Fondos que son de carácter administrativo, judicial, notarial, eclesiástico, personal y familiar, entre otros. Las tipologías documentales también son muy amplias, como ocurre con los pergaminos más antiguos, la documentación en papel o los ejemplares de carácter figurativo y fotográfico de las centurias más recientes.

El cambio más reconocible en estos 180 años seguramente sea la modernización de sus instalaciones. Pocos años después de su nacimiento la Diputación Provincial se instaló en el Palacio de Navarra que había sido terminado en 1851, donde el Archivo de Navarra ocupó estancias en la segunda planta del edificio. Sin embargo, en unas décadas se hizo patente la necesidad de habilitarle una nueva sede. Por ese motivo, se encargó al arquitecto Florencio Ansoleaga un primer proyecto de edificio que redactó en 1887 y al que corresponde el alzado de la fachada que integra también la microexposición.

Dicho proyecto, con algunas modificaciones, se acabaría materializando en la construcción del edificio de los jardines del Palacio de Navarra, que albergó la sede del Archivo durante más de un siglo, desde 1898 hasta 2004. En esta última fecha, como es sabido, el Archivo de Navarra se trasladó a su actual sede en el Palacio Real de Pamplona, una vez Rafael Moneo hubo finalizado la profunda y acertada rehabilitación del edificio.

Una renovada carta de servicios

La transformación también ha sido muy acusada en lo relativo a los servicios ofrecidos. El Archivo de Navarra no se abrió a la consulta pública hasta el año 1881, todavía con unas condiciones de acceso muy restrictivas. Las novedades más sustanciales en cuanto a los servicios técnicos se produjeron a mediados del siglo XX con José Ramón Castro, durante cuya dirección se habilitó una nueva Sala de Consulta en el antiguo archivo y se abrieron un laboratorio de restauración y un laboratorio de fotografía, servicios pioneros en su época y que todavía hoy siguen marcando la actividad del centro, si bien hoy en unas condiciones sustancialmente mejoradas.

Una de las señales más precisas para conocer el impacto del Archivo de Navarra entre la comunidad científica y el conjunto de la sociedad ha sido el incremento del número de investigadores y estudiosos. El hecho de custodiar fondos tan valiosos como el de la Cámara de Comptos hizo que el Archivo de Navarra atrajera desde muy pronto el interés de investigadores tanto nacionales como extranjeros. Como ejemplo, en la microexposición se exhibe una petición de 1886 formulada por el agente consular francés en Pamplona en la que se solicita autorización para que un alumno de la célebre École Nationale des Chartes de París pudiera consultar el Archivo.

Este interés investigador creció sustancialmente en décadas posteriores. Así lo atestiguan los datos contenidos en otro documento presente en la muestra, una estadística del mes de enero de 1949 que recoge 65 visitantes y refleja cómo los libros de fuegos medievales fueron el conjunto documental más consultado en dicho mes.

El Archivo en la actualidad

En la actualidad acuden una media de 550 investigadores mensuales a la sala de consulta y biblioteca. Estas cifras, que no paran de incrementarse año a año, revelan el interés creciente de los ciudadanos por el conocimiento de su historia, principalmente local y familiar.

Con objeto de mejorar la consulta y las facilidades de acceso, el pasado mes de septiembre el Archivo de Navarra amplió el horario de apertura de la Sala de consulta a las tardes de los miércoles. De este modo, en la actualidad los horarios de acceso son: lunes, martes, jueves y viernes de 8:30 a 14:30 y los miércoles de 8:30 a 18:00 h. La Biblioteca y Hemeroteca mantienen el horario de lunes a viernes, de 8:30 a 14:30 h. Precisamente el número de investigadores y de documentos consultados, tanto presencialmente como a través de la aplicación web Archivo Abierto, están batiendo récords y suponen para el Archivo de Navarra el principal motivo de orgullo.

La microexposición, de acceso libre y gratuito, permanecerá abierta durante el mes de noviembre en la galería baja del Archivo Real y General de Navarra. Los horarios de visita son:

De lunes a viernes: de 8:30 h. a 14:30 h. y de 17:00 h. a 20:00 h.

Miércoles: de 8:30 h. a 20:00 h.

Fines de semana y festivos: de 11:00 h. a 14:00 h.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

EN FEBRERO, EL LIBRO DE FUEGOS

Libros de Fuegos de Navarra de 1366 y 1428

Libros de Fuegos de Navarra de 1366 y 1428

En la Cuenqua de Pomplona: Elcart, Oteyça, Aynazcar, Bayllarin, Berrio de Suso, Ayçoain, Berrio de la Plana, Sanssoaynn …” Así hasta 887 núcleos de población de las merindades de Pamplona, Sangüesa, Estella y Tudela, con la relación completa de nombres de los cabezas de familia de cada uno de los hogares censados del reino. Estos datos proceden de uno de los documentos más singulares que custodia el Archivo de Navarra: el Libro de Fuegos de 1366, una fuente demográfica de primer orden para conocer el número concreto de hogares existentes en el reino de Navarra en plena Edad Media, y que fue elaborado hace exactamente 650 años. En coincidencia con dicha efeméride, el Archivo de Navarra ha querido dedicar la segunda de sus microxposiciones a dar a conocer tan excepcional pieza.

Los libros de fuegos son compilaciones de listados de hogares de un territorio determinado. En realidad fueron confeccionados para servir de instrumento de recaudación fiscal, dado que el hogar, entendido como unidad familiar e identificado por su cabeza de familia, constituía la base de la imposición tributaria directa. Pese a este carácter originariamente fiscal, los libros de fuegos proporcionan hoy en día una abundante información con relación a la demografía, la onomástica, la estructura socioeconómica o en incluso la genealogía de la población del territorio al que se refieren, lo que los convierte en fuentes históricas de primer orden.

De entre los distintos libros de fuegos conservados en el Archivo de Navarra, el confeccionado en 1366 ocupa un lugar especial tanto por haberse conservado casi completo, como por su temprana fecha de elaboración, de la que este año se cumple el 650 aniversario.

Fue Carlos II de Navarra quien ordenó su elaboración, una decisión que se enmarca en las dificultades políticas y financieras vividas por este monarca a consecuencia de la derrota sufrida en sus ambiciones políticas al trono francés, así como de su consiguiente involucramiento en la guerra civil castellana entre Pedro I y Enrique II de Trastámara. Estas dificultades llevaron a Carlos II a solicitar y obtener de los Estados del Reino la aprobación de un impuesto extraordinario o ayuda de 40.000 florines, que debían pagar sus súbditos a razón de 2 florines y medio por cada fuego u hogar existente en el reino.

Gracias al Cartulario de Carlos II conservado en el Archivo de Navarra conocemos que, a efectos de llevar a cabo con garantías y efectividad la recaudación de los 40.000 florines, el 3 de abril de 1366 se cursaron varias órdenes a distintos oficiales reales a fin de que se elaborasen relaciones de todos los fuegos del reino. Los diferentes listados preparados de acuerdo a dichas órdenes dieron origen al Libro de Fuegos que, en esta oportunidad, y junto al mencionado Cartulario de Carlos II, se expone al público.

El Libro de Fuegos de 1366 es un códice manuscrito en papel, con escritura gótica cursiva, que contiene los fuegos u hogares de todo el reino, a excepción de las tierras de Ultrapuertos, agrupados en las cuatro merindades por entonces existentes: Pamplona, Sangüesa, Estella y Tudela. Aunque la tasa asignada a cada fuego fue de dos florines y medio, la población se dividió en cuatro grados, de manera que se pagaron cuatro, tres, dos o un florín.

No sería hasta más de medio siglo después, el bienio 1427-1428, cuando la Corona vio de nuevo la necesidad de realizar otro recuento de fuegos. En este caso, y a diferencia de 1366, la elaboración fue más exhaustiva y se confeccionó un libro de fuegos para cada merindad, aunque en este caso, desgraciadamente sólo han llegado hasta nuestros días los correspondientes a las merindades de Estella, Pamplona y Sangüesa.

Duración de la exposición:

25 de enero – 28 de febrero

Horario de visita:

Lunes a viernes, de 8:30 h. a 14:30 h.

Fines de semana y festivos, de 11:00 h. a 14:00 h.

 

MICROEXPOSICIONES EN EL ARCHIVO

Microexposición convenio económicoEl Archivo Real y General de Navarra finaliza el año 2015 con el inicio de una nueva actividad divulgativa, las microexposiciones. Se trata de exposiciones de pequeño formato y duración que se desarrollarán en la galería de la planta baja del Archivo. Hasta el momento, el Archivo de Navarra ha venido organizando importantes exposiciones temporales, de acceso libre y gratuito, que seguirán celebrándose en la sala habitual. Pero, desde ahora, junto a ellas convivirán estas nuevas microexposiciones, cuya finalidad es habilitar un segundo espacio expositivo, la galería de la planta baja, que permita dar a conocer aspectos puntuales relacionados con la actualidad informativa o histórica de Navarra.

En enero, el Convenio Económico

La primera de estas microexposiciones conmemora el 25º Aniversario del Convenio Económico entre el Estado y la Comunidad Foral de Navarra. Como es sabido, el Convenio Económico es el acuerdo entre la administración de la Comunidad Foral de Navarra y la central para establecer, de una parte, la aportación al sostenimiento de las cargas generales del Estado, y de otra para armonizar el régimen fiscal privativo navarro con el general de España. Su contenido es inalterable por las partes y sólo puede ser modificado por acuerdo.

El actual Convenio Económico se aprobó por Ley 28/1990 de 26 de diciembre de 1990. Aprovechando esta circunstancia, el Archivo Real y General de Navarra recordará el peculiar y singular régimen de la Comunidad Foral de Navarra en el conjunto del sistema autonómico, y concretamente su fundamento histórico. Para ello mostrará los principales hitos en la evolución histórica del Convenio Económico, desde la Ley Paccionada de 1841 hasta los convenios aprobados a lo largo del siglo XX, incluido el actualmente vigente.

Evolución histórica del Convenio Económico

El origen del Convenio Económico se encuentra en Ley de Modificación de Fueros de 1841, conocida como Ley Paccionada. En ella se establecieron distintas disposiciones que conforman el germen material del Convenio: las aduanas se trasladaron a los Pirineos, el gobierno central pasó a controlar la venta de tabaco, la libertad de comercio de sal quedó abolida para establecer estanco, que se cedió a Navarra, y se estableció la exención de uso de papel sellado y el estanco para pólvora y azufre. La contribución directa se cifró en 1.800.000 reales de vellón, menos 300.000 por gastos de recaudación y quiebra que se encomendaba a la Diputación, más una contribución variable por culto y clero.

A partir de entonces, el donativo foral adquirió carácter obligatorio y de cálculo objetivo. Sin embargo, el reconocimiento de las competencias de Navarra y del carácter pactado de la aportación fue paulatino por parte del poder central. El principal escollo se produjo en el último tercio del siglo XIX, tras el final de la segunda Guerra Carlista, con la ofensiva antiforal del gobierno de Antonio Cánovas del Castillo, que intentó que Navarra contribuyera a las cargas públicas igual que el resto de las provincias españolas. La Diputación Foral y Provincial de Navarra, opuesta a ello, tuvo que ceder a la revisión de la aportación, en el denominado Convenio de Tejada-Valdosera de 1877. Entonces la aportación se fijó en 8.000.000 de reales, es decir, 2.000.000 de pesetas, unificando todas las contribuciones, la directa y la variable. Esta revisión no modificó los planes centralistas: los presupuestos del estado de 1893 volvieron a intentar establecer la uniformidad fiscal. El proyecto gubernamental provocó una fuerte reacción institucional y popular en Navarra, movimiento conocido como la Gamazada. Finalmente no se llevó a cabo la pretensión del gobierno de España.

Después de cincuenta años sin modificaciones, en 1927 se aprobó un nuevo Convenio Económico, que fue decisivo en el reconocimiento del régimen foral en cuanto a la autonomía tributaria, a la bilateralidad de sus relaciones con el Estado y a la consolidación de la institución. La aportación pasó a 6.000.000 de pesetas, y se establecieron normas armonizadoras con el régimen fiscal estatal en varias figuras impositivas. Se puede decir que es el primer Convenio Económico con las características que lo definen actualmente.

En 1941, la situación creada por la Guerra Civil y la reforma tributaria de Larraz de 1940, obligaron a armonizar la normativa fiscal e incrementar la aportación a 21.000.000 de pesetas.

La posterior adaptación del Convenio se produjo con el Decreto Ley 16/1969, que reforzó el régimen privativo foral, adaptándolo a las reformas fiscales de 1957 y 1964. Introdujo la novedad de cambiar la cuantía única de la aportación económica para establecer otra variable, integrada por un cupo fijo de 230 millones de pesetas y conceptos actualizables: una compensación por la atribución a la Diputación de los rendimientos del Impuesto General sobre el Tráfico de las Empresas, Impuesto de Lujo y Especiales, y una compensación por la desgravación fiscal a las exportaciones que realizaba el Estado a empresas establecidas y que tributaran en Navarra.

Por último, el Convenio actualmente vigente se aprobó el 26 de diciembre de 1990 mediante la Ley 28/1990, consecuencia de varios factores como la aplicación del artículo 45 de la LORAFNA, en consonancia con la Constitución Española que ampara y respeta los derechos históricos de Navarra, y la necesaria armonización con las reformas fiscales españolas. Este convenio ha sido objeto de modificaciones en 1998, 2003, 2007 y 2011.

Duración de la exposición:

23 de diciembre de 2015 – 23 de enero de 2016

Horario de visita:

Lunes a viernes, de 8:30 h. a 14:30 h.

Fines de semana y festivos, de 11:00 h. a 14:00 h.

RESTAURADO EL TÍTULO DE CIUDAD OTORGADO A SANGÜESA

Título de ciudad otorgado a SangüesaCon motivo de cumplirse 350 años de la concesión del título de ciudad a la localidad de Sangüesa, el taller de restauración del Archivo Real y General de Navarra ha realizado una intervención sobre dicho documento, el cual se conserva actualmente en el archivo municipal del Ayuntamiento de Sangüesa. Se trata del traslado de una Provisión Real de Carlos II, datada el 22 de abril de 1665, manuscrita en ocho hojas de papel.

La entonces villa de Sangüesa, representada por su alcalde y regimiento, solicitó al monarca la concesión del título de ciudad bajo pago de 6.000 ducados de plata, alegando su antigüedad y los servicios realizados a la Corona, especialmente en 1638 durante el sitio de Fuenterrabía y en sus innumerables actuaciones en defensa de la frontera con Francia.

La concesión del título de ciudad implicaba el ejercicio de la jurisdicción criminal y una serie de honores como preceder a otras villas del reino en las reuniones de Cortes, además de gracias y privilegios extensivos al resto de ciudades.

Se da la circunstancia de que la Provisión real de 1665 fue emitida por el virrey Duque de San Germán en el Palacio real de Pamplona, actual sede del Archivo Real y General de Navarra, lugar en el que se ha realizado la restauración del documento.

En estos momentos, el documento, debidamente restaurado y digitalizado, ha regresado a las dependencias del archivo municipal del Ayuntamiento de Sangüesa, de cuyo fondo forma parte.

La intervención ha consistido en la limpieza superficial del documento, la reintegración mecánica del soporte y la costura del legajo, proceso tras el cual se han podido digitalizar cada una de las páginas.

(Noticia del portal del Gobierno de Navarra)

DIEZ AÑOS DE LA REAPERTURA DEL ARCHIVO DE NAVARRA (2004-2014)

X Aniversario AGNCon motivo del décimo aniversario de la reapertura al público del Archivo Real y General de Navarra, se han programado una serie de actividades, con entrada libre, para acercar a la ciudadanía tanto la propia institución como la labor que desempeña al servicio de la sociedad.

Se agrupan en cuatro bloques:

Visitas guiadas:

Del 12 al 16 de mayo, a las 12:00 h. y a las 18:00 h. (para visitas de tarde es necesario hacer reserva en el teléfono 848 424667 antes de las 14:00 h.).

La duración de la visita será de 50 min.  Máximo 20 personas por grupo

Visitas familiares teatralizadas:

Los sábados 24 y 31 de mayo, a las 12:00 h.

La duración de la visita será de 60 min.

Ciclo de conferencias:

Los miércoles, del 14 de mayo al 11 de junio, a las 19:30 h., en el Salón de Actos:

14 de mayo: El archivo del heraldista Aoiz de Zuza (s. XVIII), por Juan José Martinena.

21 de mayo: Los cartularios de los reyes de Navarra (s. XIII-XIV), por Susana Herreros.

28 de mayo: El archivo del veneciano Juan Rena (s. XVI), por Mercedes Chocarro.

4 de junio: El Álbum del Bloqueo de Pamplona (1875), por Ignacio Urricelqui.

11 de junio: El archivo del compositor García Leoz (1904-1953), por Laura Celaya.

Exposición conmemorativa:

Los meses de abril a octubre, en la Sala de Exposiciones.

Horario: de lunes a viernes, de 9:00 h. a 15:00 h. y los fines de semana, de 11:00 h. a 14:00 h.

Aunque ya está abierta al público, la inauguración oficial tendrá lugar el próximo viernes, 9 de mayo.

(¡Atención!: a partir del 22 de mayo se amplía el número de horas de visita de la exposición. El horario definitivo es el siguiente:

Lunes a viernes, de 9:00 a 15:00 y de 18:00 a 20:00 h.

Fines de semana y festivos: de 11:00 a 14:00 h.)

Programa actos décimo aniversario de reapertura del AGN

 

BOLETINES DE NOVEDADES

X Aniversario AGNOs presentamos los primeros boletines de 2014, con nuevo diseño pero la misma filosofía de difusión de nuestra colección.

Novedades enero 2014

Boletín sumarios 2014-1

También os anunciamos que en 2014 se cumplen 10 años desde que se abriera al público por primera vez nuestro archivo, una vez concluido el traslado desde su antigua sede. Aunque fue inaugurado oficialmente por las autoridades en el año 2003, hasta el 17 de mayo de 2014 no comenzó su andadura de servicio a la ciudadanía. Os iremos anunciando puntualmente todas las actividades que se vayan programando para celebrar esta primera década con todos vosotros.