EXPOSICIÓN “PABLO SARASATE Y ALBERTO HUARTE: TESTIMONIOS DE UNA AMISTAD”

Pablo Sarasate

El Archivo Real y General de Navarra inauguró ayer, lunes 18 de junio, una exposición dedicada a Pablo Sarasate y Alberto Huarte, integrada por la documentación musical donada por la familia Huarte-Solchaga, custodiada durante generaciones en su casa de la calle Mayor de Pamplona, sede del antiguo Colegio Huarte. La muestra, que fue presentada por la directora general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, Dori López Jurío, permanecerá abierta durante todo el verano bajo el título “Pablo Sarasate-Alberto Huarte: testimonios de una amistad”.

La exposición permite constatar cómo, a pesar de que Pablo Sarasate abandonó Pamplona con su familia cuando sólo tenía dos años y medio, mantuvo durante toda su vida lazos familiares y afectivos con su ciudad natal. Pablo Sarasate (1844-1908) tocó en Pamplona por primera vez en un concierto público en julio de 1872, a la vuelta de su primer viaje a América. Pero su vinculación con Pamplona se hizo más estrecha a partir de 1879, año de la creación de la Asociación Musical de Socorros Mutuos Santa Cecilia, con la que estaría siempre estrechamente vinculado. En ese año comenzaron las series de Grandes Conciertos Matinales durante las fiestas de San Fermín, que se convertirían, junto con los toros, en uno de los atractivos de estas fiestas.

En la exposición ahora inaugurada se ha prestado especial atención a los últimos seis años de vida de Pablo Sarasate, entre 1902 y 1908, período durante el cual Alberto Huarte, presidente de la Orquesta Santa Cecilia, actuó como vínculo imprescindible entre Sarasate y la Orquesta. Esta relación profesional dio lugar a una amistad que alcanzó también a su secretario y pianista acompañante Otto Goldschmidt, a la esposa de este, la pianista Berthe Marx, y a la hija de ambos, Bertilia. Como muestra de esa relación, se recogen en esta exposición algunas de las cartas, tarjetas postales y fotografías que tanto Sarasate como Goldschmidt enviaron a Alberto Huarte desde muchas de las ciudades de Europa en las que tocaban, así como las que este escribió a Goldschmidt.

En concreto, las vitrinas se distribuyen temáticamente y están dedicadas a Alberto Huarte, a Pablo Sarasate, a la Orquesta Santa Cecilia, a la vinculación entre la ciudad de Pamplona y Sarasate, a sus conciertos de San Fermín, a “Villa Navarra” morada de Sarasate en Biarritz, a su relación con los Goldschmidt o a los recitales de Pablo Sarasate y Berthe Marx en ciudades europeas como Viena, Stuttgart, Bremen, Génova, Praga o París. Entre las piezas más destacadas, además de los retratos, fotografías y cartas autógrafas de Pablo Sarasate, se expone un cuadernillo con caricaturas de Pablo Sarasate realizado por su amigo, el pintor Salustiano Asenjo.

La exposición “Pablo Sarasate-Alberto Huarte: testimonios de una amistad” permanecerá abierta en la sala de exposiciones del Archivo Real y General de Navarra entre el 18 de junio y el 14 de septiembre, en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas, todos los días de la semana incluidos fines de semana y festivos.

Fondo documental

El Archivo Real y General de Navarra ya custodiaba desde 1996 una parte importante de ese mismo fondo familiar, compuesto por documentación generada por los Huarte y por otras ramas familiares como los Machín o los Jáuregui, relativa a sus casas en Irañeta y Pamplona, al Colegio Huarte de Pamplona, así como a las asociaciones y entidades culturales de las que algunos de sus miembros formaron parte.

En esta ocasión, el fondo ha aumentado considerablemente con la donación realizada por Charo Solchaga Maestroarena, viuda de Alberto Huarte Myers. La donación, que en estos momentos se encuentra en proceso de tramitación, está formada principalmente por documentación de Alberto Huarte Machín (1859-1938), derivada de sus relaciones de amistad con Pablo Sarasate, además de documentación de otros miembros de la familia como su hijo José Antonio Huarte y Jáuregui (1892-1968), relacionada con la Sociedad de Conciertos Santa Cecilia, o el hermano de este último, José María Huarte y Jáuregui (1898-1969), que fue director del Archivo de Navarra.

De todo el conjunto, que está datado entre 1809 y 1969, destaca la documentación derivada de la amistad entre Alberto Huarte Machín y Pablo Sarasate. Se trata de correspondencia, postales, notas manuscritas, partituras, ejemplares de prensa, fotografías, programas de conciertos y numerosos testimonios cruzados entre Alberto Huarte, Pablo Sarasate, su secretario y pianista acompañante Otto Goldschmidt y la esposa de este la pianista Berthe Marx. Además, también se ha entregado en donación una completa colección de programas de las sociedades musicales pamplonesas conservados tanto por Alberto Huarte Machín como por su hijo José Antonio Huarte y Jáuregui, una voluminosa colección formada por 676 rollos de pianola, preferentemente de música clásica, 255 unidades de documentación musical impresa y un conjunto de correspondencia de María Isabel González de Olañeta e Ibarreta, marquesa de Valdeterrazo y duquesa viuda de Montpensier, que se casó en segundas nupcias con José María Huarte y Jáuregui.

Pamplona y la Familia Huarte

Alberto Huarte

El 1845 Francisco Huarte Callis (1820-1905), junto con su hermano José María, fundaron en la Bajada de Javier de Pamplona un colegio privado, el Colegio Huarte. Poco después se trasladaron a la calle Mayor en dos sedes sucesivas, desde las que el Colegio Huarte se convirtió en una institución de gran importancia docente, tanto que en 1896 fue reconocida por la Junta Provincial de Instrucción Pública con la medalla de oro. José María Huarte fue además concejal y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Pamplona. En 1867 su hermana Mercedes Huarte abrió un colegio para señoritas en la calle Nueva de Pamplona, que se completó en 1921 con una escuela para niñas. Durante la siguiente generación, continuó su estela al frente del colegio Alberto Huarte Machín, hijo de Francisco.

Alberto Huarte Machín (1859-1938), fue bachiller en Artes, profesor de la Escuela Normal y de sordomudos y ciegos, además de director del Colegio Huarte de Pamplona. Presidió el Orfeón Pamplonés y la Sociedad de Conciertos Santa Cecilia en los últimos años de vida de Pablo Sarasate, entre 1902 y 1908, y posteriormente.

Estuvo casado con Manuela Jáuregui Burdaspal (Huelva, 1862), matrimonio del cual nacieron cuatro hijos: José Antonio (1892-1968), José María (1898-1969), Carmen (1901-1937) y Ángel (1903-1990).

De todos ellos, José Antonio de Huarte y Jáuregui (1892-1968), violinista, profesor y crítico musical, se casó con Adelaida Myers Burck (Pittsburgh, Pensilvania, EEUU) con quien tuvo tres hijos: Manuela, Juan Bautista y Alberto, este último miembro de Los Iruña’ko fallecido en 2011. Precisamente ha sido su esposa Charo Solchaga Maestroarena, junto con sus hijos, los responsables de la donación realizada al Archivo Real y General de Navarra.

(Noticia del Portal web del Gobierno de Navarra)

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DONACIÓN DE LA BIBLIOTECA DE MANUEL ORTUÑO

El Archivo Real y General de Navarra ha recibido en donación la biblioteca del historiador Manuel Ortuño, fallecido en 2017, experto en la figura del guerrillero navarro Javier Mina “El Mozo”, también llamado Francisco Xavier. La cesión se ha podido formalizar gracias a la intervención de los hijos de Manuel Ortuño, aunque los ejemplares ya obraban en poder del Archivo de Navarra tras haberlos entregado el propio autor poco antes de fallecer.

La biblioteca donada está formada por 207 ejemplares publicados entre 1888 y 2017. Todos ellos fueron seleccionados por el propio Manuel Ortuño para conformar la recopilación bibliográfica más completa sobre la figura de Javier Mina. Contiene también títulos relativos a las guerras de independencia hispanoamericanas y obras más generales sobre el siglo XIX. El conjunto está formado por actas de congresos, artículos de revistas, ediciones críticas de memorias y escritos y numerosas monografías, entre las que destacan las propias obras de Manuel Ortuño, culminación de sus décadas de estudio sobre el tema, como son la Expedición a Nueva España de Javier Mina, el ensayo bio-bibliográfico sobre el guerrillero, la Vida de Mina y sus Proclamas y Escritos.

Antes de fallecer, Manuel Ortuño propuso que el conjunto de monografías y artículos relativos a este personaje navarro, que había reunido a lo largo de su dilatada carrera como investigador, fueran recibidos en donación por el Archivo Real y General de Navarra. En estos momentos, una vez formalizada la donación, la biblioteca de Manuel Ortuño está siendo catalogada por parte del personal bibliotecario, con objeto de ponerla a disposición de todas las personas interesadas.

Manuel Ortuño

El historiador Manuel Ortuño Martínez nació en 1927 en Ayora, Valencia. En 1961 se exilió a México donde impartió clases de Historia y Ciencia Política en las Universidades Nacional Autónoma e Iberoamericana y trabajó en el ámbito editorial. Fue coeditor de la revista Vanguardia Socialista (1962 a 1964) y editor, entre otras, de las revistas Nuevos Horizontes (1967-1968) y Tribuna Abierta (1976). En 1977 regresó a España donde continuó su producción histórica y ensayística, principalmente sobre historia política de Iberoamérica y Europa. Uno de sus temas predilectos fue la figura del navarro Javier Mina Larrea “El Mozo” y, especialmente, la que él denominaba la “aventura de Mina en México” entre abril y noviembre de 1817.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

BOLETINES DE NOVEDADES

Éstos son los nuevos boletines de novedades y de sumarios de revistas elaborados por el servicio de biblioteca del Archivo Real y General de Navarra:

Novedades junio 2018

Boletín sumarios 2018-5

DÍA INTERNACIONAL DE LOS ARCHIVOS

Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Archivos, el próximo viernes, 8 de junio, el Archivo Real y General de Navarra ha programado una jornada de puertas abiertas con visitas guiadas.

Las visitas están abiertas a todo el público y se realizarán en castellano y en euskera a las 12:00 h y a las 17:00 h, de la mano de los técnicos de la entidad. Quienes deseen tomar parte de las mismas deberán personarse en la entrada del archivo (c/ Dos de Mayo, s/n, Pamplona) cinco minutos antes de la hora señalada para su inicio. Para la visita de las 17:00 h. será necesario inscribirse en el teléfono 848 42 46 67, en horario de 9:00 h. a 14:00 h.

A lo largo del recorrido, los participantes podrán conocer el edificio diseñado por Rafael Moneo, su origen como palacio de los reyes de Navarra, sus funciones actuales, así como las tareas archivísticas y de restauración de la documentación que se realizan a diario.

El Día Internacional de los Archivos se celebra con motivo de la creación, en 1948, del Consejo Internacional de Archivos bajo los auspicios de la UNESCO, y su objetivo es promover el valor de estas instituciones al servicio de la investigación, la cultura, la memoria y la transparencia.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

EXPOSICIÓN “EL FÚTBOL EN NAVARRA”

El Archivo Real y General de Navarra dedica este mes de junio una microexposición a la historia del fútbol navarro, coincidiendo con el 90 aniversario de la creación de la Federación de Fútbol de Navarra y la celebración de la Copa Mundial de Fútbol de 2018. En la misma pueden verse los reglamentos de varios clubes y fotografías de partidos y actos celebrados por algunos de los principales equipos navarros.

Las primeras noticias sobre la práctica del fútbol en Navarra se remontan a principios del siglo XX, momento en el que empezaron a constituirse formalmente clubes deportivos dedicados de forma exclusiva o principal a la disciplina futbolística. Se trataba en esos primeros años de clubes de recursos muy modestos constituidos a veces simplemente por un grupo de amigos que se reunían para jugar al football, tal y como se escribía en esos años. Precisamente por esas características, un buen número de estas entidades tuvo una existencia muy efímera. La muestra organizada por el Archivo de Navarra se abre precisamente con los reglamentos de tres clubes hoy desaparecidos, como son el Aragón Club Balompié, de Tudela; el Club Deportivo Eslava, de Burlada y el Deportivo Ribereño de Carcastillo.

Un hito en la historia del fútbol navarro se produjo cuando el 30 de mayo de 1928 los representantes de varios clubes encabezados por el Club Atlético Osasuna constituyeron un comité destinado a preparar a su vez la conformación de una federación de fútbol propia para Navarra, que actuase como rama regional de la Real Federación Española de Fútbol. Tal hecho muestra el importante grado de extensión que la práctica y la afición por el fútbol habían alcanzado en Navarra. Hasta entonces, y ante la inexistencia de organización federativa propia, habían sido varios los clubes navarros que, como otros tantos riojanos, habían tenido que afiliarse a la Federación Guipuzcoana de Fútbol. Los trabajos de organización y la tramitación administrativa de la inscripción de la nueva Federación Navarra de Fútbol se prolongaron durante mes y medio y finalmente la federación fue constituida el 15 de julio del mencionado año 1928, tal y como acredita el acta que, junto al ejemplar de los estatutos y reglamento de la asociación, se exponen al público en la muestra.

Tras el paréntesis que supuso la Guerra Civil, el fútbol se convirtió paulatinamente en un espectáculo de masas. Los modestos primeros campos de deportes dieron paso a estadios de mayor aforo, al mismo tiempo que las competiciones oficiales se normalizaron y ganaron eco social y los clubes se consolidaron como entidades de relevancia. De esta popularización dan cuenta las numerosas fotografías que integran el fondo fotográfico de José Galle y que retratan múltiples partidos y actos celebrados por algunos de los principales equipos navarros de fútbol como el Club Deportivo Atlético Osasuna, el Club Deportivo Tudelano, la Peña Sport Fútbol Club o el Club Deportivo Izarra. Una selección de las cuales puede ser contemplada también en la micromuestra.

Esta exposición, de acceso libre y gratuito, permanecerá abierta durante este mes en la galería baja del Archivo Real y General de Navarra, en horario de 10:00 h. a 14:00 h. y de 17:00 h. a 20:00 h. todos los días de la semana, incluidos fines de semana y festivos.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

EL FONDO DOCUMENTAL DE LOS MARQUESES DE JAUREGUÍZAR

El Archivo Real y General de Navarra ha recibido en cesión el fondo documental de los marqueses de Jaureguízar, formado principalmente por la documentación del archivo de Ripa. Se trata de un conjunto de documentos procedente de varias casas nobiliarias situadas en Arráioz, Ripa, Lumbier y Puente la Reina, entre las que destacan los palacios cabo de armería de Ripa y de Jaureguízar. El archivo, que está formado por 110 cajas, ha sido depositado por el presidente de la Fundación Jaureguízar, Íñigo Pérez de Rada y Cavanilles, gracias a un convenio suscrito con la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana para favorecer su difusión y puesta a disposición de la investigación.

De esta forma, la documentación ha pasado a constituir un nuevo fondo documental en el Archivo Real y General de Navarra, donde ya se custodian otros fondos de carácter nobiliario.

Esta documentación corresponde a la generada por los títulos y señoríos nobiliarios que a lo largo de los siglos han confluido en los señores de Ripa y marqueses de Jaureguízar. Se trata, principalmente, de escrituras y títulos de propiedad, documentación notarial, pleitos, fundaciones, cartas de hidalguía, correspondencia, recibos y cuentas. La confluencia de diversas ramas familiares, que se fueron incorporando al tronco familiar con sus correspondientes propiedades y archivos, ha derivado en un fondo documental cronológicamente muy amplio y con una gran diversidad en cuanto al origen geográfico de las distintas familias. En principio, se pueden diferenciar cuatro grandes ámbitos familiares procedentes de Navarra, como son los Ripa, los Irigoyen, los Izco y los Pérez de Rada.

La documentación más antigua es la relativa a los palacios de Jaureguízar y de Ripa, aunque la mayor parte del archivo procede de las propiedades vinculadas a este último. El mayorazgo de Ripa se fundó por escritura ante el notario Pedro de Amburz el año 1446, con las agregaciones de los palacios de Ordoñana y Galarreta en Álava. El rey Juan II otorgó a los dueños del palacio la merced del señorío de Odieta, con las pechas, caloñas, medios homicidios y pechas de Lanz. Entre los documentos más interesantes destacan los llamamientos a cortes de los señores del palacio de Jaureguízar, las hojas de servicios de personajes como Bartolomé o Sancho de Ursúa, y Gaspar, Bartolomé, Miguel Fermín o Buenaventura de Ripa, así como diversas genealogías y diseños de armas de linaje.

Tras el entronque familiar de los Ripa con los Calatayud-Irigoyen se documentan las propiedades procedentes de las distintas ramas de esta familia, tanto los Larrea sobre el mayorazgo de Collazos en Echauri y el mayorazgo y palacio de Vidaurre, como los Irigoyen con sus propiedades en la localidad de Errazu, principalmente de las casas Aguerrea e Irigoyen. Existe también documentación procedente del mayorazgo de Izco que quedó incorporada al archivo de los marqueses de Jaureguízar, como la relativa al palacio de Tabar y a la propiedad de varias casas en Artozqui y en Lumbier.

Otro importante volumen de documentación está relacionado con diferentes familias y personas residentes y relacionadas con la villa de Puente la Reina, que proceden de los Pérez de Rada, familia que actualmente ostenta el marquesado de Jaureguízar. Los más sobresalientes de estos linajes son los Bernedo y los Burutáin, que ostentaron diversos cargos en las instituciones del Reino, como tesorero de Pamplona y su merindad, síndico del Reino, recibidor de Olite, alcalde de Puente la Reina, además de ser abogados de los Tribunales Reales. La documentación relativa a ellos es mayoritariamente correspondencia, tanto privada como relacionada con sus negocios y actividades administrativas, con una antigüedad de tres siglos, desde el XVI al XVIII, lo que constituye una interesante fuente de información sobre ciertas familias que sin pertenecer a la nobleza titulada, ostentaron cargos y sirvieron al Reino durante varias generaciones. Estas familias, ya en el siglo XIX, entroncaron con los Pérez de Rada a raíz del matrimonio de Joaquina de Miranda y Bernedo con Miguel Ramón Pérez de Rada, marqués de Zabalegui.

Por otro lado, debe mencionarse la existencia de numerosa documentación relativa a las propiedades de distintos miembros de la familia en Asturias, vinculadas al anterior Marqués de Jaureguízar a través de su mujer, Covadonga Cavanilles y Navia Osorio, como también a través de Fabriciano Menéndez-Baizán Morán de Labandera (1844-1931), padre de Dolores Menéndez Baizan, anterior marquesa de Jaureguízar.

En estos momentos, personal técnico se encuentra trabajando en su tratamiento archivístico, con objeto de hacerlo accesible a todas las personas interesadas.

Señores de Ripa y marqueses de Jaureguízar

El núcleo familiar se sitúa en los señores de Ripa, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media y a cuya casa se fueron sumando distintos señoríos nobiliarios. Así, a finales del siglo XVI el señor de Ripa incorporó a sus propiedades el señorío de Aizaroz y la torre de Ezquizaburúa. En 1677 recibió en donación de manos de su tía Ana de Larralde el palacio de Jaureguízar, en Arraioz. El marquesado del mismo nombre fue una creación posterior, tres generaciones más tarde, en pleno siglo XVIII. En concreto el rey Carlos VII de Nápoles –futuro Carlos III de España– concedió el título nobiliario de Marqués de Jaureguízar a Miguel Fermín de Ripa Jaureguízar y Lete, que era señor de los palacios de Ripa, Jaureguízar, Aizároz y de la Torre de Ezquizaburúa, además de capitán de infantería y comisario de guerra.

Ventura de Ripa, marqués de Jaureguízar, nombró sucesor del marquesado a su sobrino, Alberto Calatayud e Irigoyen, poseedor del mayorazgo y palacio de Vidaurre y del mayorazgo de Collazos en Echauri, que gracias a su matrimonio con Vicenta de Izco incorporó el mayorazgo de Izco y otros bienes localizados en la villa de Lumbier, como el palacio de Antillón y la casa palacio de los marqueses de Jaureguízar.

Ya en pleno siglo XX, tras el fallecimiento en Lumbier de la marquesa María de los Dolores Menéndez Baizán y Calatayud, el título de marqués de Jaureguízar recayó en el sobrino de esta, Francisco Javier Pérez de Rada (1929-2013), hijo a su vez del marqués de Zabalegui. Gran conocedor y divulgador de la historia familiar, Francisco Javier Pérez de Rada fue académico correspondiente por Navarra de la Real Academia de la Historia, caballero de la Soberana Orden de Malta e impulsor de la Fundación Jaureguízar y del Museo de Tabar.

(Noticia del Portal Web del Gobierno de Navarra)

CULTURA NAVARRA THINK TANK. SEGUNDO ENCUENTRO

El Departamento de Cultura, Deporte y Juventud organiza el segundo laboratorio de ideas Think Tank, que analizará la adaptación de los equipamientos culturales a la nueva realidad social y cultural del S.XXI, y desgranará los nuevos modelos de gestión y participación derivados del auge de las nuevas tecnologías y la ruptura de los modelos tradicionales.

El Archivo Real y General de Navarra acogerá esta sesión, que lleva por título “Repensando los equipamientos”, el próximo día 31 de mayo, en horario de 9:00 a 13:00 horas. El sociólogo Javier Espinosa, experto en procesos de participación ciudadana y consultor cultural y social, será el encargado de dirigir el laboratorio, que se fundamenta en el hecho de que “hemos pasado del ver al participar, del programar al compartir, del observar al crear, la cultura líquida ha inundado los equipamientos culturales que deben adaptarse a las necesidades de una sociedad cada vez más compleja y exigente. En este punto, Navarra presenta una situación especial, donde se observa una diversidad enorme, pasando de lo urbano a lo rural y de lo rural a lo urbano”.

Cualquier persona interesada puede inscribirse a través del correo plancultura@navarra.es o en el teléfono 848 427184. El aforo está limitado a 30 personas.

Think Tank surge vinculado al Observatorio Navarro de la Cultura, puesto en marcha este año como uno de los ejes principales del Plan Estratégico de Cultura de Navarra 2017-2023, para reflexionar sobre aspectos de actualidad, como la mediación cultural, la creación en euskera, la internacionalización de la cultura o la igualdad. Cultura celebrará un laboratorio al mes (salvo julio y agosto) hasta finales de año. El primer laboratorio abordó en abril la comunicación de la cultura desde lo práctico.