El Archivo de Navarra Conmemora los 40 años del Amejoramiento del Fuero

El Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición del mes de agosto a exponer al público algunos de los documentos que custodia relacionados con la promulgación del Amejoramiento del Fuero, acontecimiento que tuvo lugar el 10 de agosto de 1982.

En concreto, se exhiben las actas de las reuniones negociadoras entre los representantes de la Administración del Estado y de la Diputación Foral y Provincial de Navarra, fotografías de momentos señalados del proceso negociador y el ejemplar de lujo del Amejoramiento custodiado en la institución.

La muestra “40 Aniversario del Amejoramiento del Fuero (1982)” es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días del mes de agosto de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.

Las negociaciones del Amejoramiento

El 29 de diciembre de 1978 entró en vigor la Constitución, que estableció para España un Estado social y democrático de Derecho. El proyecto constitucional, elaborado y aprobado por las Cortes, había sido ratificado en referéndum el día 6 de ese mismo mes.

La muestra se abre precisamente con la minuta del telegrama que el presidente de la Junta Electoral Provincial de Navarra remitió al de la Junta Electoral Central transmitiendo los resultados del escrutinio en Navarra.

Aprobada la Constitución, y en el marco del proceso de relegitimación democrática de todos los poderes públicos, el Gobierno de la Nación, previo acuerdo con la Diputación Foral y Provincial de Navarra, procedió a dictar el Real Decreto 121/1979.

En su texto se establecía la creación de una cámara representativa denominada Parlamento Foral de Navarra, cuyos miembros serían elegidos por votación popular directa de forma simultánea a los de los ayuntamientos en elecciones municipales a celebrar el 3 de abril. La misma norma también previó la elección democrática de los 7 miembros de la Diputación.

En la organización territorial de España, la Constitución, además de garantizar la autonomía municipal y regular las provincias, había introducido la posibilidad de conformar comunidades autónomas.

Para ello, había fijado un procedimiento general contenido en el artículo 143, y varios procedimientos peculiares entre los que se encontraba el contenido en la Disposición Adicional Primera que, después de amparar los derechos históricos de los territorios forales, contempló su actualización en el marco constitucional.

Sería precisamente éste último procedimiento especial el que eligió para Navarra la Diputación y el Parlamento salidos de las elecciones de 1979, que estaban presididos respectivamente por Jaime Ignacio del Burgo y Víctor Manuel Arbeloa.

A tal fin, se iniciaron conversaciones entre Gobierno y Diputación designándose por cada parte dos comisiones negociadoras, que entre 1981 y 1982 celebraron en Pamplona y Madrid trece reuniones, fruto de las cuales se terminó consensuando un texto de amejoramiento foral.

Aprobación y promulgación como Ley Orgánica

El proyecto fue sometido a la consideración del Parlamento Foral el 15 de marzo de 1982. Ese día, previo debate en el que los portavoces de los grupos de UCD, PSOE, UPN y un diputado del grupo mixto intervinieron a favor, en tanto que el del PNV y dos diputados del grupo mixto lo hicieron en contra, se procedió a la votación nominal y pública por los parlamentarios, siendo aprobado por 49 votos a favor y 5 en contra.

A continuación, el Gobierno tramitó el texto como proyecto de ley orgánica y lo remitió al Congreso, donde el 30 de junio fue aprobado por 266 votos a favor y 9 en contra. Además, se registró una abstención. Por último, el texto fue votado en el Senado el día 26 de julio recibiendo 148 votos a favor y 6 en contra.

El texto fue promulgado el 10 de agosto de 1982 como Ley Orgánica 13/1982, de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra, conocida también por la denominación de Amejoramiento del Fuero y por el acrónimo LORAFNA. Este texto legal es desde esa fecha la norma institucional básica de la Comunidad Foral de Navarra. Precisamente la micromuestra se cierra con el ejemplar de la edición de lujo que, destinada expresamente a ser conservada en el Archivo Real y General de Navarra, la Diputación encargó del Amejoramiento del Fuero.

Portada de la edición de lujo del Amejoramiento custodiado en el Archivo Real y General de Navarra.

(Noticia de Actualidad del portal web del Gobierno de Navarra)

Cambios en el Horario de Atención al Público

Con motivo de la celebración en Pamplona de las próximas fiestas de San Fermín, los días 6 al 10 de julio el archivo permanecerá cerrado y los días 11 al 14 se dará servicio de consulta de 10 a 13h.

El resto del verano, hasta el 15 de septiembre, la atención al público será únicamente por las mañanas, es decir, de 9 a 15h., de lunes a viernes.

Vista panorámica del Archivo Real y General de Navarra

Exposición sobre los Castillos de Navarra

Cartel de la exposición

El Archivo Real y General de Navarra ha inaugurado hoy viernes la exposición “Guardianes de piedra. Pasado y presente de los castillos de Navarra”, inscrita en el marco de las Jornadas Europeas de Arqueología, con ocasión del quinto centenario de sucesos históricos de gran relevancia para Navarra que tuvieron como escenario principal a estas emblemáticas fortificaciones.

Así, se sucedieron las sucesivas tomas y recuperaciones de las fortalezas de Pamplona y Amaiur en 1521 y 1522 y el ocaso del sistema defensivo del reino tras el derribo de buena parte de los castillos medievales. Gracias a la colaboración entre equipos y profesionales de distintos ámbitos patrimoniales se ha organizado una muestra desde una óptica diferente y novedosa.

La consejera de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola, ha participado en la apertura de la exposición comisariada por los doctores Juan José Martinena Ruiz, exdirector del Archivo Real y General de Navarra, y Jesús Sesma Sesma y Jesús García Gazólaz, arqueólogos del Gobierno de Navarra.

En el acto también han participado Félix Segura Urra, director del Archivo Real y General de Navarra, Susana Herreros Lopetegui, directora del Servicio de Patrimonio Histórico, y técnicos de la empresa Muraria autores del guión expositivo, diseño y producción.

La consejera Esnaola ha destacado durante la presentación el carácter divulgativo de la muestra y ha señalado que “es una exposición que pone especial cuidado en mostrar las fortificaciones a través de los testimonios conservados, que permiten reconstruir con gran fidelidad la actividad de las personas que los construyeron y habitaron a lo largo de los siglos”.

El discurso expositivo se divide en dos bloques. En el primero “Los castillos medievales de Navarra” se analiza su construcción, características y formas de vida, y en el segundo “Castillos, un pasado muy presente” se realiza un recorrido por sus vicisitudes finales y el actual proceso de recuperación arqueológica, de investigación y divulgación.

Todos los temas analizados ofrecen una doble lectura gracias a la combinación de dos tipos de fuentes históricas, los documentos de archivo y las piezas arqueológicas, procedentes en su totalidad de los equipamientos culturales del Gobierno de Navarra, como son el Archivo Real y General de Navarra y el Almacén de Arqueología.

Los castillos en la Edad Media

La primera parte de la exposición está dedicada a “Los castillos medievales de Navarra” y en ella adquiere un protagonismo singular el discurso histórico. A través de cuatro bloques de vitrinas pareadas se repasan aspectos transversales de los castillos navarros en la Edad Media, como su origen y evolución, sus moradores y su vida cotidiana, con capítulos dedicados a los ‘tenentes’ y ‘alcaides’, a las actividades económicas realizadas en su interior y a las reparaciones de las que fueron objeto.

La exposición también se detiene en la función defensiva de estas construcciones, que se conoce a través de las estructuras conservadas, el armamento y equipamiento militar y las guarniciones militares que las protegían. No se olvidan otras funciones de los castillos como centros de refugio de personas y bienes en épocas de guerra, como prisión de malhechores y en tiempos de paz también como sedes de archivo o lugares de reunión de Cortes.

Los castillos como yacimientos arqueológicos

Después de la situación de destrucción, abandono y reutilización de la que fueron objeto los castillos navarros entre finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI, la exposición ofrece una segunda parte destinada a dar a conocer los trabajos arqueológicos que se han realizado sobre ellos.

Estos trabajos hunden sus raíces en el siglo XIX, si bien han sido en las últimas décadas y especialmente en los años más recientes cuando han experimentado un mayor crecimiento, convirtiendo a los castillos en yacimientos arqueológicos en los que se aplica una metodología específica.

El espectacular avance en el conocimiento arqueológico de los castillos ha permitido tener noticia de 130 fortificaciones, en su mayoría cristianas, pero también islámicas. En los últimos tiempos, los trabajos arqueológicos han derivado en investigaciones científicas y en la explotación de las ruinas como reclamo cultural, turístico y didáctico.

Entre los ejemplos más reseñables de estas actuaciones, la exposición pone el foco en el castillo de Marcilla por haber sido núcleo de una gestión integral entre especialistas de disciplinas diversas o en la puesta en valor que han conocido los castillos de Aixita, Irulegi o Amaiur en los últimos años.

En este ámbito, las últimas vitrinas recogen las nuevas perspectivas científicas que ofrece la Arqueología para la correcta excavación de estas construcciones, a través de herramientas como la fotogrametría, la restauración, las dataciones por radiocarbono o los estudios de fauna.

Valiosos documentos y piezas arqueológicas

Uno de los objetivos de la exposición es la puesta en valor de los excepcionales testimonios documentales y arqueológicos que conservan los equipamientos culturales del Gobierno de Navarra, en concreto el Archivo Real y General de Navarra y el Almacén de Arqueología.

El primero, por custodiar un legado documental que desde su nacimiento registró los acontecimientos dignos de ponerse por escrito para conservarse a perpetuidad. El segundo, por ser el centro de depósito de los bienes integrantes del Patrimonio Arqueológico localizados en las excavaciones realizadas en la Comunidad Foral de Navarra.

Gracias a la custodia de este valioso patrimonio se exhiben 25 documentos datados entre los siglos XII y XIX, con piezas singulares como el Fuero General de Navarra, el pleito homenaje por el castillo de Javier o noticias de justas y torneos celebrados en el castillo de Pamplona.

Desde el punto de vista arqueológico se muestra más de un centenar de piezas, la mayor parte de ellas desconocidas para el gran público y nunca expuestas hasta la fecha. Son testimonios excepcionales de la ocupación humana de estos recintos defensivos, como utillaje agrícola y ganadero, mobiliario e indumentaria, adornos, monedas, armamento y proyectiles o utensilios de cocina y vajilla.

Destacan objetos como una ménsula con forma de cabeza humana procedente del castillo de Tiebas, un azulejo de la fuente del jardín del castillo de Olite con las divisas de Carlos III el Noble, una tinaja de desolado de Rada o un cubo de madera procedente del aljibe del castillo de Amaiur.

Cabe resaltar, además, la minuciosa la labor de los técnicos en conservación y restauración, tanto de documento gráfico como de las piezas arqueológicas, necesaria para poder exponerlas en la muestra.

Gran maqueta del Castillo Mayor de Estella

Otro de los reclamos de la exposición es la exhibición de la gran maqueta del Castillo Mayor de Estella, que ha sido cedida expresamente para la ocasión por el Centro de Estudios Tierra Estella. Inaugurada en 2016, reproduce, con base en los estudios históricos y arqueológicos, la totalidad del castillo mayor de Estella en el siglo XIII.

En la exposición también podrán visualizarse imágenes aéreas captadas por el fotógrafo José Luis Larrión en un montaje audiovisual realizado junto con Asier Larrión.

La exposición “Guardianes de piedra. Pasado y presente de los castillos de Navarra” puede visitarse en la cripta protogótica del Archivo Real y General de Navarra todos los días de la semana de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas, incluidos fines de semana y festivos.

Estará abierta todo el verano de manera ininterrumpida hasta el 2 de octubre de 2022. Además, se han previsto visitas guiadas gratuitas a la exposición los sábados a las 12:30h. a partir del 23 de julio, bajo reserva en el teléfono 848 42 46 67.

(Noticia de Actualidad del Portal Web del Gobierno de Navarra)

Panorámica aérea de algunos de los castillos excavados en Navarra en las últimas décadas. Realizado con motivo de la exposición “Guardianes de piedra. Pasado y presente de los Castillos de Navarra” en el Archivo Real y General de Navarra, 2022.

Centenario de la Plaza de Toros de Pamplona

El Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición de los meses de verano a exponer al público algunos de los documentos que custodia relacionados con el centenario de la inauguración de la Plaza de Toros de Pamplona, hecho que ocurrió en 1922.

En concreto, se exhiben documentos como el diseño del palco que utilizaba el Reino para la corrida de toros en 1701, carteles de eventos taurinos celebrados en la plaza vieja de Pamplona desde finales del siglo XIX y en la nueva plaza a lo largo del siglo XX y varias fotografías que muestran su evolución.

La muestra es de acceso libre y gratuito y permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días de los meses de verano de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00 horas.

Las plazas de toros de Pamplona

Los festejos taurinos se celebran en Pamplona desde muy antiguo, aunque tenían lugar en espacios ordinarios como la Plaza del Castillo, que se adaptaban para las actividades taurinas mediante la instalación de elementos temporales desmontables, tales como tribunas, vallados o defensas.

La muestra se abre con un documento gráfico de principios del siglo XVIII que representa el palco que se había encargado para la corrida de toros celebrada en Pamplona con motivo del enlace del rey Felipe V y la reina María Luisa de Saboya.

Ilustración del palco del recinto taurino de 1701.

La situación cambió a mediados del siglo XIX, momento en que la ciudad decidió contar con una plaza de toros fija que se construiría en terrenos del antiguo convento de las Carmelitas Descalzas, en las proximidades de la Plaza del Castillo.

Este primer coso estable tendría, pese a todo, una vida efímera, puesto que a los pocos años fue sustituido por otro de mayores dimensiones que fue inaugurado en los Sanfermines de 1853 y que acogió desde entonces los festejos taurinos de la ciudad. De ellos son buena muestra los carteles anunciadores de eventos celebrados en la plaza durante los siglos XIX y XX que se exhiben al público en esta ocasión.

Con el paso de los años, el aumento de afición a la tauromaquia, así como el envejecimiento del viejo coso pamplonés, fueron haciendo cada vez más patente la necesidad de contar con una nueva plaza de toros.

Un imperativo que adquirió definitiva carta de naturaleza al aprobarse el proyecto de construcción del II Ensanche de Pamplona, en cuya nueva trama urbana la vieja plaza de toros se interponía y que aún se haría más perentorio al incendiarse parte del tendido de la vieja plaza en el verano de 1921.

La Casa de Misericordia y el Ayuntamiento de Pamplona

A tal fin, la Casa de Misericordia tomó la iniciativa y propuso al Ayuntamiento pamplonés hacerse cargo de la construcción de una nueva plaza que, para no variar el recorrido tradicional de los encierros de San Fermín, se proyectó en un lugar muy cercano al del viejo coso, pero plenamente alineado ya con las manzanas urbanísticas diseñadas para el II Ensanche.

El proyecto de la nueva plaza se encargó al arquitecto Francisco Urcola, quien ya tenía experiencia en la redacción de proyectos de otras plazas de toros españolas como las de Sevilla y San Sebastián.

Tras varios meses de obras, la nueva plaza fue inaugurada en los Sanfermines de 1922 y se convirtió, desde entonces, además de en uno de los recintos taurinos con mayor aforo y fama a nivel mundial, en uno los hitos arquitectónicos más conocidos de Pamplona.

Desde entonces ha acogido, no sólo eventos taurinos, sino también otro tipo de espectáculos como conciertos. Precisamente, la micromuestra se cierra con una selección de carteles y fotografías del centenario coso pamplonés, uno de los espacios urbanos de la capital navarra más identificados con las fiestas de San Fermín.

(Noticia del portal web del Gobierno de Navarra)

Los Procesos Judiciales de Tribunales Reales de Navarra Publicados en Internet

El Archivo Real y General de Navarra ha publicado en Internet la catalogación completa de los procesos judiciales de Tribunales Reales. Su publicación online supone el colofón a casi 30 años de trabajo sobre esta documentación, que ha constituido uno de los principales proyectos archivísticos de la institución tras haberse iniciado en 1992.

En total se han publicado 344.416 registros descriptivos que contienen información histórica correspondiente a procesos judiciales datados entre los siglos XV y XIX. El acceso a este material puede realizarse a través del buscador web Archivo Abierto o también del Portal Digital de la Cultura de Navarra.

En la presentación de la finalización de este proyecto han participado Ignacio Apezteguía, director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, y Félix Segura, jefe de la Sección del Archivo Real y General de Navarra.

Los Tribunales Reales

Se conoce con la denominación genérica de “Tribunales Reales” al Consejo Real y a la Corte Mayor, organismos judiciales privativos y máximas instancias judiciales del Reino de Navarra. La conservación de ese enorme volumen documental ha sido posible gracias a la pervivencia secular del archivo de los Tribunales Reales.

Ya en 1542 las Ordenanzas de visita de Anaya insistieron en la creación de un archivo destinado a la conservación de los «procesos fenescidos». Poco después, en 1559, se mencionaba por primera vez la importantísima figura del archivero de los Tribunales Reales, oficial responsable de su custodia y organización.

La pervivencia de estos tribunales hasta 1836 y la celosa custodia de su legado documental ha permitido la conservación de 118.025 procesos del Consejo Real y 226.396 de la Corte Mayor, dando lugar a la serie documental más voluminosa de cuantas se conservan en el AGN.

Con todo, hay que tener en cuenta que no todos ellos han llegado a nuestros días, pues 48.051 fichas, un 14% del total, corresponden a procesos que faltan, pero cuyo contenido se conoce parcialmente gracias al inventario original. Esto significa que se han conservado casi 300.000 expedientes judiciales, datados entre 1498 y 1836.

Proyecto de catalogación

El Gobierno de Navarra inició en el año 1992 la catalogación de esta serie documental de procesos judiciales por considerarlos una de las fuentes primarias más prometedoras para el avance de los estudios históricos y el mejor conocimiento de la historia de Navarra.

Han sido necesarios casi 30 años de trabajo para poder ver concluidos estos trabajos, lo que ha supuesto una inversión de 3,7 millones de euros, un gasto distribuido a lo largo de las últimas ocho legislaturas.

En sus inicios, el equipo de trabajo estaba formado por seis técnicos archiveros de la empresa Scriptum S.L., que llegaron a catalogar 15.000 procesos judiciales al año. Este ritmo sufrió un parón en 2010 cuando, con motivo de la crisis económica, los trabajos quedaron suspendidos durante tres años. En 2013 se retomaron a un ritmo inferior, con un equipo de tres técnicos y un número de fichas descriptivas anuales más ajustado.

Los técnicos han trabajo durante esas tres décadas en dependencias del Archivo Real y General de Navarra, tanto en su antigua sede como en la actual, con la consulta del inventario original y la lectura de cada uno de esos 344.416 procesos judiciales, hoja a hoja, para extractar su contenido.

Apertura a la investigación

El contenido de los 344.416 procesos judiciales se conocía de forma somera gracias al inventario original manuscrito. Ese inventario se preparó entre 1766 y 1767 a raíz de una reorganización archivística. Desde entonces, el manejo, identificación y consulta de los procesos de los Tribunales Reales había estado condicionado a la revisión previa de dicho inventario.

Una tarea titánica para cualquier investigador, teniendo en cuenta que el inventario de procesos del Consejo Real está formado por 53 tomos, y el inventario de procesos de la Corte Mayor por 117 tomos, es decir, 170 volúmenes todos ellos manuscritos.

A mediados de los años 1980 el Archivo Real y General de Navarra puso a disposición pública ese inventario original manuscrito, lo que incrementó notablemente la consulta de los procesos por parte de los investigadores.

Sin embargo, el inicio de la elaboración de la base de datos descriptiva en 1992 resultó decisivo para el vertiginoso aumento de las consultas, ya que permitió a los usuarios disponer de una ágil herramienta para la recuperación de la información que se alimentaba de millares de fichas incorporadas anualmente.

Gracias a esa facilidad en la búsqueda, en estos momentos se consultan cada año en torno a 8.000 procesos judiciales de los Tribunales Reales, siendo la serie documental más consultada del Archivo Real y General de Navarra junto con las escrituras notariales.

Las fichas descriptivas realizadas por cada proceso judicial ofrecen información sobre la identificación de los pleiteantes, un resumen de su contenido, las fechas extremas y los descriptores geográficos.

Gracias a ello es posible extraer información muy valiosa sobre la vida del reino de Navarra y de sus habitantes durante la Edad Moderna, tanto en el ámbito civil como en el criminal, unos datos imprescindibles para plantear y planificar cualquier tipo de investigación sobre la historia de Navarra en esta época.

Publicación en red

Aunque el catálogo completo se encuentra disponible en Internet, la consulta de la documentación original a la que hacen referencia las fichas descriptivas debe realizarse en las instalaciones del Archivo Real y General de Navarra.

Es decir, la base de datos informatizada ofrece el acceso a la descripción del contenido de cada proceso, permite realizar búsquedas y acotar preferencias, pero la lectura de los expedientes judiciales se realiza in situ con la consulta de cada original.

La publicación de estas descripciones informatizadas en internet se inició hace unos años, conforme se iban completando las sucesivas fases de catalogación. En 2015 se publicaron 93.000 fichas correspondientes al siglo XVI, en 2017 se publicaron 105.000 fichas de pleitos del siglo XVII, en 2020 lo hicieron las 95.000 fichas del siglo XVIII y, finalmente, ahora en 2022 se han publicado las últimas 50.000 correspondientes al siglo XIX.

En consecuencia, puede afirmarse que la catalogación de los 344.416 procesos judiciales de ambos fondos ha supuesto, en pleno siglo XXI, la incorporación al debate historiográfico de unas fuentes documentales de gran contenido informativo sobre multitud de cuestiones históricas que protagonizó la población navarra desde finales del siglo XV hasta 1836.

Ahora, la publicación de ese catálogo descriptivo en el buscador web Archivo Abierto, de acceso libre y gratuito, ha dado lugar al mayor conjunto de datos históricos sobre el reino de Navarra disponible en Internet.

De izda. a dcha.: Félix Segura, jefe de Sección del Archivo Real y General de Navarra, Ignacio Apezteguia, director general de Cultura-Institución Príncipe de Viana, y Mercedes Chocarro, de la empresa Scriptum.

(Noticia del portal web del Gobierno de Navarra)

¡Despierta, Rubens! Madrigales Cortesanos en el Archivo

Con motivo de la celebración del Día Internacional de los Archivos, hoy jueves, 9 de junio, a las 19 h., el Archivo Real y General de Navarra ha organizado un concierto de música vocal barroca que, bajo el título “¡Despierta, Rubens!”, será interpretado por el grupo ArgiLoa.

El concierto tendrá lugar en el salón de actos del archivo, es decir, el mismo espacio que acoge la exposición “Al hilo de Rubens. Los tapices del Palacio de Navarra”. Por ese motivo, se ha buscado recrear la música que podría haber escuchado Pedro Pablo Rubens en su época de formación. Es por ello que el programa de este concierto se centra en la música de corte europea de los siglos XVI y XVII, concretamente en el género profano más popular de la época, el madrigal.

El madrigal fue desarrollado entre los siglos XVI y XVII por compositores franco-flamencos e italianos, y se difundió por toda Europa, generando distintos estilos nacionales. En este concierto se interpretarán madrigales italianos, ingleses o españoles que irán de lo cómico hasta lo más dramático, de compositores como Arcadelt, Banchieri, Gastoldi o Madalena Casulana, primera mujer en publicar un volumen completo de madrigales en 1568. El concierto finalizará con uno de los primeros madrigales de Claudio Monteverdi, quien llegó a convivir con Rubens ocho años en la corte de Mantua, en pleno despertar artístico de ambos genios.

Programa

  •  Arbeau, Thoinot (1520-1595)
    • Belle qui tiens ma vie
  • Gastoldi, Giovanni Giacomo (1550-1622)
    • La sirena*
  • Guerrero, Francisco (1528-1599)
    • Prado verde y florido
  • Casulana, Maddalena (1540?-1590?)
    • Morir non puo mio core
  • Anónimo. Cancionero de Elvas
    • Por que me nao vês Joana
  • Bennet, John (activo 1599-1614)
    • Weep, o mine eyes
  • Gastoldi, Giovanni Giacomo (1550-1622)
    • Vezzosette Ninfe e belle*
  • Desprez, Josquin (ca. 1440-1521)
    • Mille regretz
  • Vásquez, Juan (ca. 1510- ca. 1572)
    • ¿Con que la lavaré?
  • Banchieri, Adriano (1568-1634)
    • Contrappunto bestiale alla mente*
  • Arcadelt, Jacques (1507?-1568)
    • Il bianco e dolce cigno
  • Claudio Monteverdi (1567-1643)
    • Poi che del mio dolore*

Intérpretes

  • Soprano: Isabel Señas
  • *Mezzosoprano: Mª José Alaña
  • Alto: Malen Gironés
  • Tenor: Fernando Tamayo
  • Bajo: Antonio Ustés

La asistencia es libre y gratuita, hasta completar el aforo.

Logo y lema elegido para este año por el Consejo Internacional de Archivos

El Archivo de Navarra Celebra la Semana Internacional de los Archivos

Con motivo de la celebración de la Semana Internacional de los Archivos, el Archivo Real y General de Navarra ha organizado varias actividades de carácter gratuito destinadas a toda la ciudadanía.

El Día Internacional de los Archivos se celebra el 9 de junio para conmemorar la creación, en 1948, del Consejo Internacional de Archivos bajo los auspicios de la UNESCO. La campaña de la Semana Internacional de los Archivos de este año tiene como lema “Somos Archivo” y su objetivo es promover el valor de estas instituciones al servicio de la investigación, la cultura, la memoria y la transparencia.

Las actividades que se han organizado para acercar los archivos a la ciudadanía se celebrarán el mismo jueves 9 de junio, Día Internacional de los Archivos, y consistirán en la celebración de una jornada de puertas abiertas y de un concierto de música vocal barroca.

Visitas guiadas

El jueves 9 de junio se ha previsto una jornada de puertas abiertas con visitas guiadas. Las visitas, que se realizarán en castellano y en euskera, están abiertas a todo el público y tendrán lugar a las 12:00 h. de la mano de los técnicos del archivo. A lo largo del recorrido los participantes podrán conocer el edificio diseñado por Rafael Moneo, su origen como Palacio Real de Pamplona, sus funciones actuales, así como las tareas archivísticas y de restauración de la documentación que se realizan a diario.

Para poder asistir a la visita será necesario inscribirse en el teléfono 848 42 46 67 llamando de lunes a viernes en horario de mañana.

Concierto

El mismo jueves 9 de junio, a las 19:00h., se celebrará el concierto de música vocal barroca “¡Despierta, Rubens!” interpretado por el grupo ArgiLoa, que está formado por Isabel Señas, soprano, Mª José Alaña, mezzosoprano, Malen Gironés, alto, Fernando Tamayo, tenor, y Antonio Ustés, bajo. El concierto tendrá lugar en el Salón de Actos del Archivo Real y General de Navarra, espacio que acoge la exposición “Al hilo de Rubens. Los tapices del Palacio de Navarra”. Por ese motivo, se ha buscado recrear la música que podría haber escuchado Pedro Pablo Rubens en su época de formación, como los madrigales que se interpretaban en las cortes europeas a fines del siglo XVI y comienzos el XVII. El programa musical que podrá escucharse estará compuesto por doce obras de compositores como Claudio Monteverdi, Francisco Guerrero, Thoinot Arbeau, Giovanni Gastoldi, Maddalena Casulana, Juan Vásquez, Adriano Banhieri o Jacques Arcadelt.

Todos los actos previstos para la Semana Internacional de los Archivos son de acceso libre y gratuito. Para cualquier duda se atenderán todo tipo de sugerencias en el teléfono 848 42 46 67.

150 Aniversario de la Batalla de Oroquieta

El Archivo Real y General de Navarra dedica su microexposición del mes de mayo a exponer al público algunos de los documentos que custodia relacionados con la Batalla de Oroquieta (1872), en la Tercera Guerra Carlista, cuando se cumple el 150 aniversario de esta efeméride, así como la primera intervención de la Cruz Roja en España, en asistencia a heridos en campo de batalla.

En concreto, en esta microexposición se muestra diversa documentación, entre la que se encentra el parte impreso del General Moriones sobre la victoria en esta batalla; correspondencia del General Moriones como marqués de Oroquieta, durante su etapa como gobernador de las Islas Filipinas; documentos sobre la constitución en 1864 en Pamplona de la primera comisión provincial de Cruz Roja Española; y otros más recientes sobre la cuestación benéfica del Día de la Banderita de dicha asociación.

Parte con el que el general Moriones comunica la victoria en la Batalla de Oroquieta

La microexposición, que lleva por título “150º Aniversario de la Batalla de Oroquieta (1872)”, es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días del mes de mayo de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas.

Batalla de Oroquieta

En abril de 1872 se produjo en varios puntos del norte de España una nueva sublevación carlista contra la monarquía constitucional de Amadeo I. A continuación, tuvo lugar la entrada en España por Vera de Bidasoa de Carlos de Borbón y Austria-Este, el pretendiente carlista al trono español como Carlos VII, dando comienzo así la Tercera Guerra Carlista.

Sin embargo, el día 4 de mayo de ese mismo año el ejército constitucional, al mando del General Domingo Moriones, sorprendió y derrotó a las fuerzas carlistas concentradas en Oroquieta, valle de Basaburúa Mayor, haciendo cientos de presos y ocasionando que, incluso el pretendiente al trono, tuviera que huir de nuevo a Francia.

Precisamente, la microexposición se abre con un interesante documento de la secretaría del Gobierno Civil fechado al día siguiente de la batalla, en el que se relata cómo, de acuerdo a lo informado por varios confidentes, las fuerzas carlistas habían sido derrotadas por la columna del General Moriones.

La victoria de Oroquieta supuso para el General Moriones el engrandecimiento de su ya elevado prestigio militar. Es por ello que, entre las varias distinciones que recibió, se encuentra la concesión por el rey Alfonso XII del título de Marqués de Oroquieta, de cuyo uso da cuenta la documentación que el Archivo de Navarra conserva del desempeño por parte del General Moriones del cargo de Gobernador General de las Islas Filipinas.

Intervención de la Cruz Roja

Al margen de la propia significación para el desarrollo del conflicto y para sus protagonistas, la Batalla de Oroquieta también ha adquirido notoriedad por haber tenido lugar en ella la primera intervención en España de la Cruz Roja, en materia de asistencia a heridos de guerra en el campo de batalla.

De este modo, al llegar las noticias del combate, la Cruz Roja Española dispuso un operativo para asistir a los heridos en esta localidad que da nombre a la batalla y trasladarlos a centros hospitalarios, con independencia de a qué bando pertenecieran.

En esta actividad tuvo un papel protagonista el médico pamplonés Nicasio Landa. Él había sido también quien en octubre de 1863 había representado a España en la conferencia internacional de Ginebra sobre cómo mejorar la atención a heridos en el campo de batalla, fruto de la cual, al año siguiente, en 1864, tendría lugar la firma por varias naciones europeas, entre ellas España, del primer Convenio de Ginebra sobre la materia.

También, en el año 1864, tuvo lugar en Pamplona la constitución de la primera comisión provincial de Cruz Roja Española, después de recibir el dictamen favorable del Consejo Provincial de Navarra, órgano consultivo del Gobernador Civil. La microexposición se cierra precisamente con el acta de la sesión del referido Consejo en que se emitió el dictamen, y con algunos documentos referentes a la celebración por la Cruz Roja Española de las cuestaciones benéficas del Día de la Banderita, instrumento de financiación histórica de esta organización humanitaria.

(Noticia de Actualidad del portal web del Gobierno de Navarra)